

El proyecto M-70, conocido como la supercircunvalación exterior de Madrid o Supercircunvalación exterior, representa una de las iniciativas de infraestructuras más ambiciosas para la Comunidad de Madrid y de España.
Se trata de un gran anillo vial que busca rodear completamente el territorio madrileño, conectando cuatro provincias limítrofes y transformando de manera definitiva la movilidad en el centro de España.

¿Cómo será este anillo que unirá cuatro provincias?
La M-70 es un ambicioso cinturón de autovías de alta capacidad y uso gratuito que formará un pentágono alrededor de toda la Comunidad de Madrid. Su objetivo principal es enlazar las capitales de provincia de Ávila, Segovia, Guadalajara y Toledo, junto con puntos clave como Tarancón, Ocaña y Maqueda.
De esta forma, crearía una vía de circunvalación exterior que evitaría el paso obligatorio por la capital para muchos desplazamientos entre estas regiones.
El proyecto se concibe como el séptimo anillo de circunvalación de Madrid (de ahí el número 70, siguiendo la lógica de la futura M-60 y las ya existentes M-30, M-40 y M-50). Utilizará y conectará varias autovías ya existentes o en desarrollo, principalmente tramos de la A-40, la A-28, la AP-51 y la AP-61, con las adecuadas conexiones entre ellas para completar el cierre del anillo.
Esta infraestructura se declararía de Interés General del Estado, lo que subraya su importancia estratégica no solo para Madrid, sino para todo el centro peninsular.
Los nuevos avances después de casi dos décadas de la aparición del proyecto
Tras casi veinte años desde que la idea se planteó inicialmente en 2005, el proyecto M-70 vuelve a coger fuerza en 2026. Uno de los avances más significativos es la inversión de 240 millones de euros destinada al enlace de la autovía A-40 entre Toledo y Ocaña. Este tramo resulta clave para completar el cinturón logístico y de movilidad en el sur de la región.

Estos movimientos indican que la M-70 está pasando de ser una idea conceptual a una posibilidad real en la planificación de infraestructuras. Las administraciones están centrando esfuerzos en cerrar las conexiones pendientes para que el gran anillo pueda operar como una supercarretera continua.
La nueva obra traerá un cambio histórico que impactará en el tráfico
El principal problema que resuelve la M-70 es la saturación crónica de las vías de acceso a Madrid. Actualmente, miles de trabajadores y vehículos de paso que viajan entre las provincias limítrofes se ven obligados a entrar en la Comunidad de Madrid o utilizar las radiales (A-1, A-2, A-3, A-4, A-5 y A-6), lo que genera atascos diarios y colapsa las autovías de entrada a la capital.
Con la M-70, muchos desplazamientos se realizarían por el exterior, descongestionando las carreteras radiales y liberando capacidad para el tráfico local y los que realmente necesitan acceder al centro de Madrid.
Asimismo, no solo el tráfico tendrá un alivio, sino que la M-70 impulsaría el desarrollo económico de las provincias conectadas. Al mejorar las conexiones entre Ávila, Segovia, Guadalajara y Toledo sin pasar por Madrid, se fomentaría el intercambio comercial, el turismo y la movilidad laboral en todo el centro peninsular.












