Formar una familia numerosa es cada vez menos habitual en España, donde la media apenas supera un hijo por mujer, según los datos compilados por el Instituto Nacional de Estadística en 2024. Es por eso que las familias con muchos hijos se han convertido en una rareza que despierta curiosidad, admiración y, a veces, también críticas.
En este marco es que la historia de Ana Iglesias ha generado un amplio debate. Ella es madre de 10 hijos y se ha convertido en una de las creadoras de contenido más peculiares de lifestyle al mostrar en redes cómo es la vida de una familia numerosa en España.
Detrás de su cuenta (@unalocuradefamilia) hay un hogar de doce personas en el que la organización lo es todo y en el que, reconoce, la improvisación forma parte de la rutina. Su testimonio, recogido en una entrevista en la revista Lecturas, desmonta la idea de que tener una familia así de grande sucede de la noche a la mañana.
“La gente imagina cómo sería su vida si de pronto tuviese 10 hijos, pero la realidad es que no me convertí en madre de familia numerosa de golpe, sino que fueron llegando de uno a uno y, por tanto, nos fuimos adaptando de forma progresiva”, explica.
El gasto medio de la familia por mes
Cuando se habla de una familia de doce miembros, la pregunta económica es casi inevitable. Alimentación, suministros, ropa, colegios, desplazamientos: todo se multiplica. Ana ha puesto cifras a esa realidad: “El gasto medio de mi hogar es de 9000 euros al mes”, asegura, una cantidad que, matiza, varía según las necesidades que surjan cada mes.
Para contener parte de esos gastos, la familia ha incorporado varias fórmulas de ahorro en su día a día. Cuentan con placas solares para rebajar el consumo eléctrico, aprovechan las ofertas para comprar en grandes cantidades y dan una segunda vida a la ropa, los libros o los juguetes, que van pasando de unos hermanos a otros.
Aunque ella explica que deben renunciar a algunos lujos o beneficios económicos que tendrían si fueran menos, insiste en que sus hijos tienen cubiertas todas sus necesidades.
Las mañanas, “una maratón por llegar a tiempo”
Más allá de la economía, el gran reto diario es la logística. Con diez niños en casa, cada jornada es un ejercicio de organización en el que los imprevistos están a la orden del día.
“Tenemos una rutina muy común, lo único que en una casa más abarrotada. Sí que es cierto que la cantidad de imprevistos se multiplica a medida que crece la familia. Las mañanas son imprevisibles y se convierten en una maratón por llegar a tiempo a clase”, cuenta.
Esos imprevistos son de lo más variado: desde el que se queda dormido hasta el que, a punto de salir, no encuentra un zapato. Por la tarde, la casa vuelve a llenarse de vida: “Todo se llena de bocadillos, mochilas, libros y niños que corretean por los pasillos”, describe Ana.
La forma de vida elegida por Ana y su familia
Pese a la intensidad del día a día, Ana repite desde que empezó a contar su historia que disfruta de esa vida. Para ella, la clave ha sido adaptarse poco a poco, a medida que la familia crecía, y aprender a gestionar un hogar que funciona como un pequeño engranaje en el que cada pieza cuenta.
Su relato es el reflejo de una familia numerosa que ha hecho de la organización y el apoyo mutuo su forma de vida, y que reivindica su decisión frente a quienes la cuestionan desde fuera.