La situación venezolana afectará el funcionamiento de la industria petrolera global, y eso puede traer coletazos sobre Vaca Muerta. De todas formas, el presente de Caracas presenta demasiados vaivenes como para saber el efecto final en la producción petrolera.
“En el corto plazo, Vaca Muerta no tendrá cambios y seguirá teniendo un buen presente. La reconstrucción de Venezuela como potencia petrolera no será inmediata y llevará tiempo, más allá de los planes que enuncie Donald Trump”, confía un empresario del sector.

En el presente, la cotización del petróleo parece estar estable o con una ligera caída. En el largo plazo, si Venezuela mejora y aprovecha mejor sus ricas reservas, eso puede provocar una baja más pronunciada en los productos energéticos.
Las cotizaciones de los petróleos (WTI y Brent) apenas se movieron. Las acciones de las petroleras estadounidenses (como Chevron) tuvieron subas fuertes, mientras que los papales de las argentinas (YPF, Vista) estuvieron más en rojos.
Con el barril en un rango de entre u$s 58 (WTI, la referencia para Estados Unidos) y u$s y 61 (Brent, el que se usa en todo el mundo), los analistas diferencian lo que pasará ahora con el futuro.
“Trabajé en Venezuela antes de venir acá y hay que reconstruirlo”, explicó Horacio Marín, presidente de YPF a “Sello Argentino”, el programa de “El Cronista” Stream. “Está muy dejado y lleva su tiempo reconstruirlo”, caracterizó.
“De cualquier manera Vaca Muerta contra la faja del Orinoco (la zona petrolera de Venezuela), yo no se si no es mejor Vaca Muerta”, según Marín. “La parte convencional, que era madura, se necesita mucha inversión y le va a costar un tiempo y será otro lugar del mundo que ayudará a cubrir el gap", pintó.
Venezuela tiene un potencial para producir tres millones de barriles de petróleo, y es una de las reservas de petróleo más grandes del planeta. Sin embargo, su producción actual no llega a los 900.000 barriles.
“Hay muchos obstáculos para que la producción petrolera venezolana vaya fluyendo libremente hacia el resto del mundo. Las sanciones al regimen de (Nicolás) Maduro persisten y hasta que no las remuevan, no podemos ver el proceso con claridad”, explica un trader petrolero.
Los precios del petróleo ya cayeron un 20% durante el año pasado. En Estados Unidos creen que el presidente Donald Trump quiere acelerar la producción de empresas estadounidenses en ese país para que el precio siga cayendo aún más.
“Aunque tienen reservas increíbles, no se revierten dos décadas de desmanejos, regulaciones y alta participación estatal, de la mañana a la noche. Por mayor voluntad que tenga el gobierno de los Estados Unidos, llevará su situación volver a una situación de alta producción”, cuenta otro petrolero argentino.
Los analistas de Jefferries estiman que Venezuela podría incrementar su producción en 500.000 barriles en un plazo de entre tres y cinco años, según “The Wall Street Journal”. Chevron es la única petrolera estadounidense presente.
La producción en cuencas maduras está resultando más costosa que en “no convencionales” en Argentina. En Venezuela, el potencial de crecimiento “convencional” sería rápido, pero también tocaría un límite. Después de 500.000 barriles, cualquier crecimiento sería muy costoso.
La reconstrucción de Venezuela demandaría cerca de u$s 10.000 millones anuales. Exxon y ConocoPhillips son dos estadounidenses con intenciones de volver a tener presencia en Venezuela.
“La salida de Maduro no significará impacto económico alguno en los países de américa latina con excepción, claro, de Cuba de gran dependencia de algunos “servicios” y del petróleo venezolano", según Emilio Apud, ex secretario de Energía y miembro del Consejo Académico de la fundación Libertad y Progreso.
La reconstrucción venezolana podría llevar entre 5 y 10 años. “Este episodio venezolano no incidirá en el precio del petróleo por ahora. Y solo lo haría de mediar esas ingentes inversiones y la evolución de un mercado de mediano y largo plazo condicionado por la transición energética, por más que Trump se fuerce en negar la incidencia antropogénica en el cambio climático”, destaca.
“Por ahora es prematuro el planteo de escenarios de reordenamiento económico para Venezuela, habrá que seguir de cerca la evolución socio política del país”, opinó.
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