“Si les molesta Ingresos Brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores; si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios”, dijo el presidente Javier Milei en el último Coloquio IDEA.

No es la primera vez que el mandatario hace hincapié en la carga fiscal de las provincias y los municipios, aunque, en esta ocasión, recibió una contrapropuesta del intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia: “IVA cero, tasa cero”.

“Bajar los impuestos que cobran otros es fácil”, señaló en una publicación en su cuenta de X, que rápidamente generó repercusión. El intendente propuso que, si la Nación elimina el IVA que hoy pagan los municipios en sus compras destinadas a funciones públicas, los municipios podrían eliminar la Tasa de Seguridad e Higiene que recae sobre los comercios, PyMEs e industrias.

“Nosotros estamos dispuestos a resignar ingresos y bajar impuestos de verdad. ¿Ustedes? Hablar es fácil. Acá lo que importa son los hechos”, concluye el posteo de Passaglia.

El intendente de San Nicolás también hizo pública una carta que le envió al ministro de Economía, Luis Caputo, en la que dejó en claro que estos dos tributos (IVA y Tasa de Seguridad e Higiene) “no ayudan en nada al sector productivo en este contexto de recesión que ustedes no terminan de aceptar”.

Asimismo, el documento incorpora un ejemplo que permite ilustrar la incidencia del IVA en las compras destinadas a funciones públicas: “Si el municipio compra en el corralón materiales para asfaltar una calle por $ 1.000.000, el proveedor factura $ 210.000 de IVA. Ese IVA queda incorporado al costo de la compra, cuyo total termina en $ 1.210.000. Así pasa también con el costo de la energía para el alumbrado público, el servicio de recolección de residuos, limpieza urbana, los insumos para funcionamiento, repuestos, maquinarias y toda obra y servicio que el municipio brinde”.

La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) expresó su respaldo a la propuesta del intendente de San Nicolás. “Bajar impuestos es fundamental para que crezca el sector productivo. Reducir la presión fiscal sobre las PyMEs y las industrias es clave para impulsar la producción, la inversión y el empleo. La competitividad industrial también se construye con menos carga tributaria”, señalaron.

La entidad remarcó que las empresas bonaerenses soportan una carga que se acumula en los tres niveles de gobierno: Nación, provincias y municipios. Esto significa que cualquier medida similar a la que propuso Passaglia requerirá de coordinación política.

“Convocamos a la Nación, a la Provincia y a los municipios a sentarse a trabajar en una agenda común de alivio fiscal que les dé previsibilidad a quienes producen, invierten y generan trabajo en la provincia de Buenos Aires”, sostuvieron.

Sin embargo, impulsar una iniciativa semejante no solo implica un acuerdo político entre las partes involucradas (los tres niveles de gobierno), sino que requiere una modificación de la legislación nacional a través del Congreso.

Otro inconveniente en cuestión es que el IVA es un impuesto coparticipable, es decir, sus recursos se distribuyente entre Nación y las provincias según la Ley de Coparticipación Federal. “Una exención que reduzca su recaudación también afectaría los recursos distribuidos a las provincias y, por esa vía, a los municipios, incluido San Nicolás”, explicó Marcos Felice, contador y creador del sitio Blog del Contador.

El especialista subrayó que los municipios tienen competencia “para promover la eliminación de su propia tasa, pero no para condicionar esa decisión a una reducción de un impuesto nacional cuyo costo fiscal también recaería sobre otras jurisdicciones”.

"Si les molesta Ingresos Brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores; si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios", apuntó Milei en su discurso en IDEA
"Si les molesta Ingresos Brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores; si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios", apuntó Milei en su discurso en IDEA

En definitiva, reducir o eliminar tasas municipales y modificar impuestos coparticipables son decisiones jurídicas y con responsabilidades fiscales muy diferentes. Para ello se necesita una estrategia política que, hoy por hoy, no luce sencilla en el corto plazo, en vísperas de un 2027 cuyos flashes estarán puestos en la elección presidencial.