En el cierre de su agenda en Hungría, el presidente argentino Javier Milei participó este sábado de una nueva edición de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que este año se volvió a celebrar en Budapest.
El encuentro reunió a “quienes dicen no a la inmigración, que lo nacional es mejor que lo internacional, que la familia es mejor que la soledad y que la paz es mejor que la guerra”, explicó a la televisión pública Miklós Szánthó, director del Centro por los Derechos Fundamentales, que organiza el evento.
Luego de la intervención del líder de VOX, el español Santiago Abascal, Milei subió al escenario y agradeció la invitación al evento.
“Soy el primer presidente de Argentina en estar por primera vez en este hermoso país, al que admiro por tantas mentes brillantes y por ser emblema de lo que es la lucha contra los colectivistas”, dijo ante el aplauso de los presentes.
En la primera parte de su alocución, puso la lupa en distintas acciones de su gobierno, como la lucha contra a la inflación, a la que aseguró que “exterminará” al cierre de su primer mandato.
Además, destacó haber “bajado el gasto del Estado” en menos de un año. “En el lapso de seis meses hicimos un ajuste cercano a 15 puntos del PBI y le devolvimos a los argentinos de bien cerca de 90 mil millones de dólares”, aseveró.
“Fruto de tomar estas medidas, hemos logrado bajar la pobreza del 57% al 30%”, insistió, y subrayó tanto la caída en el riesgo país como la llegada de inversiones.
Luego, se mostró a favor de las palabras de Abascal, quien calificó de “pichón de tirano” al actual presidente español Pedro Sánchez, y cuestionó el descontrol migratorio de la región.
“Por culpa de hacer lo que deja bien parado a los políticos en los medios de comunicación, Europa se encuentra en una crisis desproporcionada en este y tantos otros sentidos”, apuntó.
“No debemos dejarnos convencer que lo malo es bueno, lo malo es malo aunque millones de personas lo defiendan (...) Hungría y Argentina esto lo tienen bien claro”, subrayó.
Finalmente, se refirió a la situación internacional y la capacidad argentina para suministrar energía al mundo. “Argentina está en condiciones de garantizar la seguridad energética de Europa, estamos viviendo una fiebre del oro en inversiones, para 2030 exportaremos arriba de 30 mil millones de dólares por año", destacó.
“Europa busco durante años la independencia energética, nosotros le ofrecemos algo mejor, un socio confiable con reservas enormes y un Gobierno que honra sus contratos”, finalizó.
Más tarde, a las 19:00 (15:00 hora argentina), el Presidente recibirá una distinción académica en la Universidad Ludovika. Allí, el rector Gergely Deli encabezará la ceremonia de entrega del título “Civis Universitatis Honoris Causa”, tras lo cual Milei brindará otro discurso.
Temprano por la mañana, el libertario mantuvo reuniones con el presidente del país europeo, Tamás Sulyok, y con el premier Viktor Orbán, quien se encuentra en plena campaña electoral para los comicios del 12 de abril, en los que los sondeos auguran su primera derrota tras 16 años en el poder con mayorías absolutas.
Finalizadas las actividades oficiales, el jefe de Estado partirá de regreso a la Argentina el mismo sábado a las 20:30 (16:30 hora argentina). El arribo a Buenos Aires está previsto para el domingo 22 de marzo a las 9:00.
El viaje a Hungría se inscribió en la estrategia del Gobierno de reforzar vínculos con líderes y espacios internacionales con los que comparte afinidades políticas, al tiempo que busca proyectar su agenda económica y de reformas en el plano global.