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En línea con lo que esperaban las consultoras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la inflación de septiembre fue del 1,9%, lo que implicó una leve aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto (1,7%). En tanto, la variación interanual alcanzó el 33,4%, mientras que el acumulado de los primeros nueve meses del año fue del 23,6%.

Según el INDEC, la división de mayor aumento en el mes fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,1%), seguida por Educación (3%). En cambio, las dos divisiones con menores variaciones fueron Restaurantes y hoteles (1,1%) y Prendas de vestir y calzado (1,4%).

Alimentos y bebidas no alcohólicas, la división de mayor peso en el índice, fue la que más incidió en la variación mensual en todas las regiones, excepto en el Gran Buenos Aires, donde el mayor impacto correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.

La inflación núcleo —que excluye los precios estacionales y regulados— se ubicó por debajo del índice general, con un aumento del 1,7% en septiembre. Los estacionales subieron 2,9%, impulsados por Verduras, tubérculos y legumbres, mientras que los regulados avanzaron 2,3%, por efecto de los aumentos del gas y la electricidad.

Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y uno de los hombres más cercanos al ministro Luis Caputo, señaló que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado registró “el incremento mensual más bajo para ese mes desde 2017” y remarcó que “el dato sigue estando afectado por la recomposición de tarifas y la suba de los precios de la energía a nivel mundial debido al contexto geopolítico”.

Por su parte, el vocero presidencial Adrián Ravier celebró que la inflación se ubicara por debajo del 2%, aunque remarcó: “La baja de inflación no es una línea continua hacia abajo; puede ser sinuoso este camino, por distintos motivos, pero aquella tendencia del 25% hoy no la tenemos. Somos optimistas del camino que llevamos. Este es un fenómeno monetario y vamos camino a resolverlo”.

Qué prevén las consultoras para el último trimestre del año

De cara al cierre de 2026, los economistas consultados por El Cronista sostienen que la inflación se ubicará por encima del 1,5% mensual. Aun así, las proyecciones privadas se mantienen en torno a una variación interanual del 30% para este año, en línea con la cifra prevista por el Gobierno en el Presupuesto 2027.

“Proyectamos que la inflación se mantendrá en torno al 1,6%-1,7% mensual durante el último trimestre del año. Nuestro escenario contempla una continuidad del proceso de desaceleración, aunque a un ritmo gradual”, señaló María Minatta, economista y directora de MAP Latam.

Minatta consideró que los principales riesgos al alza provienen de la evolución del precio internacional del petróleo y su posible impacto en los combustibles, sumado al comportamiento del precio de la carne, un componente que suele introducir volatilidad en el índice. “Ambos factores podrían limitar la velocidad de desaceleración de la inflación en los próximos meses”, remarcó.

En la misma línea, Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap Grupo Financiero, prevé una inflación promedio de 1,7% para el cuarto trimestre y descartó, por el momento, una convergencia inmediata hacia el 1% mensual.

“Para evaluar si el IPC puede acercarse más al 1% que al 2%, el principal indicador a monitorear es la inflación núcleo, porque permite ver con mayor claridad la dinámica subyacente, más allá del ruido de regulados y estacionales”, explicó.

A su juicio, eso dependerá, entre otras cuestiones, de la evolución de los salarios y de la actividad, dado que si la economía continúa débil y las negociaciones paritarias siguen moderándose, la presión sobre los precios —en especial en los servicios— podría atenuarse.

“El tipo de cambio es otro factor central. Mientras el dólar oficial y los financieros se mantengan relativamente estables, el pass-through debería seguir contenido. A eso se suma la trayectoria de los precios regulados, que puede generar volatilidad mensual y demorar una desaceleración más marcada del índice general”, agregó Filippini.

Los privados estiman que la inflación se mantendrá en un rango mensual de 1,5% y 2% en el último trimestre de 2026Fuente: ShutterstockShutterstock

Por otro lado, la consultora Equilibra estima un IPC del 1,8% para octubre, del 1,7% para noviembre y del 1,9% para diciembre. “Con un dólar estable, tarifas que se ajustan en línea con la inflación y salarios que van algo por detrás (algunos empatan y otros pierden, y de ahí la caída del consumo), lo que encontramos es un piso inflacionario de alrededor del 2%”, afirmó Diego Bossio, economista y socio fundador de la firma.

La consultora LCG, en tanto, espera que, en el último trimestre de 2026, la inflación se ubique en un promedio mensual de entre 1,5% y 2%. La firma considera que la desaceleración del IPC hacia el 1% mensual demandará tiempo. Además, señala que la inflación núcleo continúa mostrando un componente inercial, pese a un tipo de cambio que actúa como ancla y a una actividad económica que mantiene un crecimiento muy débil.

“Una actividad más dinámica o eventuales tensiones en el mercado de cambios (probables en la víspera de las elecciones) podrían significar un freno para este tibio proceso de desinflación”, advirtieron.

A lo largo de 2025, el presidente Javier Milei aseguró que la inflación tenía “fecha de defunción a mitad del año que viene”. Posteriormente, vaticinó que la inflación de agosto de 2026 empezaría “con cero”. Sin embargo, las proyecciones de las principales consultoras económicas no contemplan un registro semejante en el corto plazo.