En búsqueda de los votos en el Congreso, el ministro del Interior comenzó su gira federal en Chubut. Allí, Diego Santilli se reunirá con Ignacio “Nacho” Torres y comenzará a buscar el número para aprobar el proyecto de Reforma Laboral. Qué quieren los gobernadores a cambio.
El funcionario de Milei llevará a cabo diez viajes en enero para visitar gobernadores que arranca con su desembarco en la Patagonia hoy mismo. Luego, le seguirá el firme aliado mendocino, Alfredo Cornejo, y posiblemente Leandro Zdero, de Chaco.
En Mendoza, se espera que Santilli llegue el miércoles o jueves de la semana que viene. Del riñón del gobernador radical evitaron dar a conocer los reclamos y aseguraron que “ellos (por la Casa Rosada) convocaron a la reunión”. Por lo tanto, están a la espera.
Desde Chaco, en cambio, descartaron en diálogo con El Cronista que haya una fecha para la visita del ministro del Interior.
En Chubut las intenciones son claras: por un lado, para Santilli conseguir los votos, y para Torres la deuda de Nación con la Caja de Jubilaciones provincial. Torres amenazó con presentar, al igual que lo hizo Santa Fe y Córdoba, una demanda en la Corte Suprema por la deuda que Nación arrastra con la provincia desde 2018. La misma, está estimada en más de 51.000 millones de pesos.
No es la primera vez que Torres plantea este tema al Gobierno nacional. Desde el riñón provincial aseguraron en diálogo con este medio que Santilli “ya llegó a la provincia” y está “la posibilidad de hacer un acuerdo por el flujo de la caja para este año”.

Santilli volverá a dejar de lado a los cuatro gobernadores más críticos: Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Aunque sí mantiene diálogo con Sergio Ziliotto de La Pampa.
Por otro lado, hay gobernadores que están en una posición intermedia. De hecho, el único gobernador no peronista que Santilli no visitó por el momento fue Maximiliano Pullaro de Santa Fe. Tampoco el santafesino concurrió a la sede de Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, luego de la foto colectiva tras las elecciones de octubre de 2025.
Si bien circuló que el mandatario provincial no había hablado con el ministro del Interior, fuentes allegadas a el gobernador lo descartaron. “Varias veces habló, pero no se juntaron”, aseguraron a El Cronista. La razón detrás de la falta de la reunión es clara: el encuentro tiene que servir para algo. “Hay una buena relación con Santilli, un vínculo de años”, admitieron desde la provincia de Santa Fe.
Asimismo, aseguraron que “son múltiples los temas de la agenda santafesina con el Gobierno nacional”, pero lo que el gobernador plantea es que “el encuentro sirva para abordar y resolver asuntos prioritarios para la provincia”.
Esos temas son dos: la deuda con la caja jubilatoria de Santa Fe y la obra pública paralizada. Al día de la fecha, la estimación provincial ubica la deuda jubilatoria entre $1,5 a $2 billones de pesos, muy superior a lo que se le debe a Chubut.
“Yo le dije a Santilli que no quiero una foto, quiero mostrar que tenemos capacidad de resolver temas”, dijo hace unos días Pullaro en diálogo con la prensa.
El gobernador de Santa Fe, de la mano de los mandatarios de Córdoba, Chubut, Santa Cruz y Jujuy conforman en el Congreso Provincias Unidas. Este bloque, funciona en un tire y afloje con Nación. Voces allegadas a Santa Fe, aseguraron a El Cronista que la postura en el Congreso en cuanto a la Reforma Laboral no está supeditada a lo que Pullaro obtenga para la provincia.
Desde ese bloque, contemplan el proyecto como una posibilidad de hacer una “modernización laboral” pero que hay puntos claves a modificar. “Existen distorsiones que corregir y hay que encontrar un equilibrio y para evitar que perjudique a los trabajadores o al capital privado”, afirmaron desde el riñón de Pullaro.
Sin embargo, en esa provincia aseguraron que la mirada esta puesta no en las grandes industrias, sino en fortalecer a las pymes. Según Provincias Unidas, para fortalecer a las pymes es preciso una modernización laboral que les permita sostener los empleos y que muchas personas que están en negro puedan estar en blanco.
Otro punto clave a modificar en la reforma laboral podría ser un capítulo particular que va en contra de las arcas provinciales.
Por un lado, las provincias mantienen sus reclamos por la distribución con criterios de coparticipación de lo recaudado por el impuesto a los combustibles, que fue uno de los pocos que tuvo aumentos por encima de la inflación en materia de recaudación, o de los Aportes del Tesoro Nacional de los cuales Nación solo distribuyó un cuarto en 2025 (21,9%).
Por otro, según un informe del diputado Guillermo Michel, la reforma laboral incluye la baja del impuesto a las Ganancias para empresas que perjudica a los gobernadores.
Este es el principal impacto, ya que Ganancias se coparticipa con las provincias. Según estimó el diputado y extitular de Aduana, Guillermo Michel, para 2026 se proyecta que la recaudación de Ganancias será por $ 46 billones, más de 4 puntos del PBI, explicado en un 71% por lo pagado por las empresas.
“De $ 34,3 billones para sociedades, se recaudarían $ 31,7 billones. Es decir, una baja proyectada de $ 3,1 billones equivalentes a 0,3 p.p. del PBI”, estimó Michel. Así, la pérdida representada para las provincias trepa a $ 1,7 billones.
Enero, si bien es un mes en el que baja la actividad y muchos gobernadores no están activos, será clave para el Gobierno nacional de cara a las sesiones extraordinarias de febrero.

















