El ministro del Interior, Diego Santilli, retomará este mes de enero las reuniones mano a mano con los gobernadores para despejar el terreno de cara a las sesiones extraordinarias de febrero, cuando el Gobierno busca aprobar la modernización laboral y la ley de Glaciares, entre otros proyectos.
“A partir de enero (Santilli) retoma como todo diciembre la recorrida por las provincias. Se va a juntar con los gobernadores para alcanzar los votos para sacar la aprobación de la reforma laboral en febrero", definieron de su entorno a penas culminó el primer período de sesiones extraordinarias. Las fuentes precisaron a El Cronista que este viernes el ministro comenzará a armar la agenda.
El ministro cumplió su primer objetivo con la aprobación del Presupuesto, para el cual se reunió mano a mano con el cordobés Martín Llaryora, el chubutense Ignacio Torres, el entrerriano Rogelio Frigerio, el chaqueño Leandro Zdero, el mendocino Alfredo Cornejo, el jujeño Carlos Sadir, el neuquino Rolando Figueroa, el salteño Gustavo Sáenz y el santiagueño Gerardo Zamora.

Además, hubo encuentros con el misionero Hugo Passalaqcua, el correntino Gustavo Valdés, el catamarqueño Raúl Jalil, el sanjuanino Marcelo Orrego y el tucumano Osvaldo Jaldo.
Incluso también se encontró con el pampeano Sergio Zillioto, uno de los mandatarios más díscolos. No obstante, no tuvo bilaterales con el santafecino Maximiliano Pullaro, el único pendiente de los que protagonizaron la famosa foto federal de 20 provincias con el presidente Javier Milei en Casa Rosada.
Tampoco hubo bilaterales con el bonaerense Axel Kicillof, el formoseño Gildo Insfrán, el fueguino Gustavo Mellela o el riojano Ricardo Quintela, los gobernadores más distanciados con Milei que no fueron invitados a la convocatoria post-electoral y, tiempo atrás, tampoco se sumaron al Pacto de Mayo de 2024.

La posibilidad de que Santilli se reúna con Kicillof o con su entorno no lo descartan por parte de Balcarce 50, aunque las fuentes son insistentes en que en realidad del diálogo debería ser iniciativa de la Provincia de Buenos Aires. “Ellos fueron los que no vinieron al Pacto de Mayo, ellos son los que si quieren hablar con nosotros deberían proponerlo, no al revés”, sostuvo un funcionario ante este medio.
Si bien el acercamiento del Gobierno nacional con la mayoría de las provincias rindió sus frutos en el Congreso, algunas relaciones resultaron resquebradas por las arduas negociaciones que conllevaron.
Santilli, quien oficia de interlocutor oficial con los mandatarios, se instaló en el Congreso durante el mes de diciembre para asegurarse la victoria violeta, pero el enojo en Balcarce 50 por algunas “traiciones” se dejó entrever al tiempo que buscaban la sanción definitiva en el Senado.

Uno de los apuntados principalmente fue Jaldo, quien dio vuelta a sus diputados por la votación en particular del Capítulo XI. Tanto él como Jalil, Figueroa, Valdés e incluso los aliados electorales de Zdero y Frigerio le soltaron la mano al oficialismo en esa primera batalla en la Cámara baja porque no quisieron defender la derogación de la emergencia en Discapacidad y el Financiamiento Universitario contemplado en el artículo 75. “Los muchachos están armando un motín”, había definido uno de los interlocutores en el Congreso.
Los más dialoguistas de la Casa Rosada reconocieron que haber incluido ese artículo fue un error desde el comienzo, pero por lo bajo el golpe se hizo sentir. De cualquier manera, todos ellos aportaron votos cuando fue el turno del Senado incluso para el Capítulo II, que también contempló ajuste en el área de la Educación, pero ya con el artículo 75 fuera de la discusión.
El “principio de revelación” que dejó el primer tramo de las sesiones extraordinarias en torno a los gobernadores que ahora conforman el piso de alianzas del Gobierno de Milei evidenció que la relación con Salta, Misiones, Mendoza y San Juan se convirtió en parte de las conexiones más sólidas, mientras que Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero y Corrientes, en cambio, mostraron capacidad de juego propio.
En el caso de Córdoba, Santa Fe y Jujuy, que controlan los bloques de Provincias Unidas, no se mostraron predispuestos a apoyar las iniciativas del Gobierno en todo diciembre.
Por otra parte, Chubut se distanció de su bloque aliado para alinearse con Milei pero no sin esfuerzo, ya que Torres fue el único gobernador que negoció presencialmente ante ambas Cámaras los días de sesión. El tema principal, en este sentido, es el reclamo por las Cajas Previsionales de las provincias.

En este contexto, Santilli se afronta al trabajo fino de afianzar los vínculos más escurridizos y de resolidificar los que construyó para que en febrero las reformas estructurales no pisen sobre vidrio roto.
La senadora Patricia Bullrich adelantó cuando firmaron el dictamen de comisión en diciembre que los proyectos sufrirán de modificaciones, pero esas negociaciones se llevarán a cabo puertas adentro durante el verano. En el interín, desde el oficialismo también buscarán resolver cómo volver a presentar lo que quedó fuera del Presupuesto 2026.


















