El agro ratifica su pedido de eliminación de retenciones, mientras que el Gobierno enfrenta ocho meses encadenados de caída de la recaudación, que ya registra caídas en lo ingresado por derechos de exportación, aunque esperan que la tendencia se revierta en los próximos meses ante la expectativa de una cosecha récord.
Ante este escenario, desde la Bolsa de Comercio de Rosario estimaron que la eliminación de las retenciones no implicaría una pérdida para las cuentas fiscales, mientras que además se traduciría en un aumento significativo de la producción.
El esquema elaborado por la entidad proyecta una eliminación progresiva para llegar a cero en la campaña 2027/2028.
La pérdida de recaudación por retenciones se compensaría por dos vías, consideraron desde la entidad rosarina.
Una de ellas, sería a raíz de que la mayor rentabilidad de los productores se traduciría en una ampliación de la base imponible de impuesto a las Ganancias y a los Débitos y Créditos.
Por otro lado, la mayor inversión “se propaga al conjunto de la economía vía multiplicador, generando una expansión de la actividad económica, que también resulta gravada por otros impuestos nacionales”.
Este efecto de compensación se obtendría a partir del cuarto año de eliminación de las retenciones, lo que implica que, si el esquema inicia hoy, se vería en la campaña 2029/2030, incluso por encima de los niveles de recaudación actuales.
“Hacia el año 2036, la Nación recauda u$s 296 millones adicionales eliminando retenciones que en el escenario donde se mantienen constantes”, observaron.
En 2025, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los derechos de exportación explicaron el 3,9% de la recaudación, a pesar de haber registrado una caída del 16% real interanual, en parte explicada por la baja de las alícuotas y su eliminación temporal por siete días en septiembre. Medido en pesos, los Derechos de Exportación explicaron $ 7,1 billones.
Provincias
El informe además destaca que serían las provincias las principales beneficiarias de la baja de retenciones.
Primero, porque la eliminación de las mismas no implicaría una pérdida de recaudación para los estados subnacionales, ya que no es un tributo que se coparticipe, como sí lo son Ganancias e IVA.
La mayor actividad económica ampliaría también la base imponible para Ingresos Brutos e Impuesto de Sellos, a lo que suman que incrementaría también la recaudación local por la expansión derivada como efecto multiplicador.
“En 2026, las provincias recaudarán un adicional de u$s 989 millones en un escenario de eliminación de los derechos de exportación respecto del escenario base (el actual)”, consideraron.
Es así que proyectan que la recaudación fiscal consolidada de la Nación y las provincias encontrará un punto de quiebre en 2028, solo un año después del fin total de las retenciones.
“El ejercicio desmiente la idea de que la eliminación de retenciones implica necesariamente un sacrificio fiscal permanente. El único año con pérdida neta de recaudación consolidada es 2027, cuando la primera reducción de alícuotas genera un costo de u$s 153 millones”, sumaron desde la Bolsa de Rosario.
A partir de 2028, la pérdida se vería compensada y hacia 2036 la recaudación consolidada sería superior a la del escenario base en u$s 1286 millones.
“En resumen, la eliminación de los derechos de exportación sobre productos agropecuarios constituye una reforma con beneficios verificables y robustos en producción, divisas y recaudación fiscal de mediano plazo. El costo de transición es marginal y temporal, mientras que los beneficios son permanentes, crecientes y se distribuyen entre todos los niveles de gobierno”, concluyeron.
Producción
En materia de producción, proyectan que una reducción gradual de las alícuotas de las retenciones aumentaría las áreas sembradas.
En las próximas diez campañas, sin la baja de retenciones, proyectan que el área sembrada crecería de 39,9 millones de hectáreas a 41,1 millones, y la producción aumentaría de 134,6 millones de toneladas a 165,9 millones.
En el caso de aplicarse una baja, el área sembrada pasaría a ser de 43,4 millones de hectáreas en 2036, lo que implica un aumento del 5,4% respecto del escenario anterior, y que la producción alcanzaría las 182,6 millones de toneladas, un aumento del 16,7%.
Los principales impulsos los darían los cultivos de soja y maíz.
Además, estimaron que las exportaciones crecerían en 14 millones de toneladas adicionales respecto del escenario base, lo que implicaría un adicional de u$s 6400 millones. Así, las exportaciones del sector pasarían a ser de u$s 50.500 millones, frente a los u$s 44.100 millones que representan hoy.