La región sostuvo exportaciones y evitó cerrarse en un contexto global más incierto, pero todavía no logra “ser interesante para la inversión”, según el economista jefe del Banco Mundial, William F. Maloney.
En medio de la reconfiguración comercial global, con tensiones en aranceles y acuerdos, hay una ventana en minerales críticos que reordena incentivos de inversión. Frente a los vaivenes, América Latina mostró “resiliencia” y diversificación con el avance del acuerdo Mercosur–Unión Europea, pero sin traducirlo aun en flujos de capital productivo.
El economista del Banco Mundial planteó las causas. “Creo que es costoso todavía hacer negocios en la región”, señaló Maloney en el IEFA Latam Forum y agregó que “el 30% de las empresas en la región dicen que no se pueden expandir por falta de mano de obra calificada”. A eso sumó “el problema de la inseguridad” y la falta de “continuidad de políticas” como condición necesaria para decisiones de largo plazo.

La tarea pendiente es volver a la región “interesante para la inversión”, con agenda en instituciones, capital humano y reglas estables. Desde el lado empresario, Goldy Hyder, del Consejo de Negocios de Canadá, sintetizó: “a los negocios les gusta la estabilidad”; el contexto internacional “genera incertidumbre”.
Para Hyder la “fragmentación se ve de distintas formas” y atraviesa aranceles, políticas de inversión y seguridad. “No es apoyo o no apoyo los acuerdos, para los negocios el marco es fundamental”. Y planteó que “los gobiernos van y vienen pero para desplegar capital se busca certidumbre”.
Rod Phillips (Canaccord Genuity/Toronto Global) remarcó que “las provincias y ciudades, tienen escala” y poder por su base de consumo; para los inversores importa tanto el nivel nacional como “saber lo que piensan los intendentes” para saber “si la inversión está bien localizada”.

El eje de oportunidad está en minerales críticos y su encadenamiento. “Los cambios en el sistema comercial genera oportunidades en especial en minerales y eso no va a cambiar según el orden internacional”, dijo Maloney.
La pregunta de política es si esta ola replicará patrones del siglo pasado o habilitará diversificación. Y planteó el ejemplo de Chile, que evalúa desarrollos upstream y downstream en litio y, en paralelo, usa esa renta para apostar a otros sectores.
En tecnología, el diagnóstico es más rezagado. “La adopción de tecnología todavía es lenta”, afirmó Maloney, lo que condiciona productividad y escala.
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