La Secretaría de Transporte y las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acordaron avanzar en la normalización de la deuda que el Gobierno mantiene con las empresas a partir de las próximas 48 horas.
El otro tema en disputa, el aumento del costo del gasoil, todavía quedó en suspenso y se seguirá discutiendo. Tienen programado un nuevo encuentro la semana que viene.
Desde las empresas no descartaron que haya una revisión de tarifas.
En la medida en que se regularice la deuda, se normalizarán los servicios, que sufrieron un recorte del 30% desde el primero de abril, tras declarar una suba del gasoil del 25% que, sostienen, no está reconocida en los costos que les reconoce el Gobierno.
“Vamos a volver a juntarnos con las autoridades, hay que introducir cambios en el sistema porque hay cambios en los patrones de movilidad, hay caídas en los pasajeros”, sostuvo el presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), Luciano Fusaro.
El martes próximo será el encuentro en el que esperan avanzar con los costos del combustible.
“La cuestión de fondo es cómo incorporamos la disparada del costo del gasoil al ingreso de las empresas, será con tarifas, con subsidios, con cambios en el sistema, algún beneficio, son cosas que tenemos que ir conversando en los próximos días”,
“Faltan colectivos en la calle, hay subsidios atrasados. Es difícil trasladar a tarifas porque el poder adquisitivo está muy deteriorado”, agregó Fusaro.
Respecto de cambios en la actualización de tarifas, el empresario aseguró que “está todo en análisis”. Más adelante, sostuvo que “probablemente algo vaya a haber con las tarifas, no lo sabemos en lo inmediato pero seguro algo va a haber”.
Desde el cambio de autoridades en la Secretaría de Transporte se aplicaron subas en las tarifas equivalentes al 41% del valor para “fortalecer la autonomía operativa de las empresas”.
Desde las empresas plantearon que el Gobierno arrastra desde diciembre una deuda por falta de transferencia de la totalidad de los subsidios.
En total, estiman que la deuda asciende a $ 160.000 millones, sin considerar los $ 57.000 millones que fueron transferidos ayer por la tarde para cubrir los salarios de los trabajadores.
La actualización del costo de transporte se convirtió en un factor central por la suba del combustible. Es que el “costo real” de cada pasaje, sostienen, sería de $2100 (en el caso del mínimo), por lo que el adicional de lo que paga el pasajero es cubierto por subsidios.
Sin la actualización del costo y los recortes y demoras en las transferencias, la situación financiera de las compañías se dificulta.
Para esta mañana estaba previsto un paro de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), con amplia presencia en el AMBA. Sin embargo, con la transferencia de Nación, muchas empresas alcanzaron a cubrir las deudas salariales y los colectivos retomaron la circulación, aunque todavía con el recorte de servicios iniciado la semana pasada, lo que no libró de inconvenientes al transporte urbano.
“El día de ayer se efectivizó, en tiempo y forma, el pago correspondiente al Régimen de Compensaciones Tarifarias del transporte público de jurisdicción nacional, equivalente al anticipo del 60% del mes de abril de 2026″, aseguraron desde el Gobierno.