

Darío Lopérfido, gestor cultural y ex funcionario público, falleció este viernes a los 61 años como consecuencia de una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
La noticia fue confirmada por allegados a su familia. En los últimos meses su estado de salud se había deteriorado de manera acelerada.
Nacido en Buenos Aires el 5 de junio de 1964, Lopérfido desarrolló una carrera que combinó el periodismo, la gestión cultural y la actividad política. Durante la presidencia de Fernando de la Rúa se desempeñó como secretario de Cultura de la Nación y luego como secretario de Medios de Comunicación.
En ese período integró el llamado Grupo Sushi, un núcleo informal de jóvenes funcionarios y asesores que rodearon a De la Rúa, primero en la Ciudad de Buenos Aires y luego en la Casa Rosada.
El grupo simbolizó una renovación generacional dentro de la Alianza, aunque también fue blanco de críticas que lo señalaban como expresión de una dirigencia distante de la crisis social que se profundizaría hacia el final de ese gobierno.

Años más tarde, de regreso en el ámbito porteño, ocupó cargos durante la jefatura de Gobierno de Mauricio Macri, entre ellos el de ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. En esa función impulsó reformas en el funcionamiento de organismos artísticos y promovió una agenda orientada, según definía, a la profesionalización de la gestión y la ampliación del acceso a bienes culturales.
Su paso por el Teatro Colón, donde se desempeñó como director general, fue uno de los capítulos más visibles de su trayectoria. Allí promovió una política de coproducciones internacionales y una reorganización administrativa. Sin embargo, también enfrentó conflictos sindicales y críticas por decisiones de gestión.
Uno de los episodios que marcó un punto de inflexión en su carrera fue su cuestionamiento público de las cifras de víctimas de la última dictadura militar.
Aquellas declaraciones, en 2016, provocaron una ola de repudios por parte de organismos de Derechos Humanos y sectores políticos, movilizaciones y finalmente su salida del Ministerio de Cultura porteño.

En el plano personal, Lopérfido mantuvo una relación con la guitarrista y compositora María Gabriela Epumer, figura central del rock argentino de los años ochenta y noventa, integrante de bandas como Viuda e Hijas de Roque Enroll y colaboradora habitual de Charly García.
Tras la muerte prematura de Epumer en 2003, Lopérfido la recordó en distintas entrevistas como una figura decisiva en su vida. En 2014 se casó con Esmeralda Mitre, heredera del diario La Nación, matrimonio que finalizó a principios de 2018. Un año más tarde tuvo a su hijo Theo junto a Vinnie Blache Spencer.
Meses atrás, Lopérfido había revelado públicamente su diagnóstico de ELA en un artículo publicado en el sitio Seúl, donde describió con crudeza el avance de la enfermedad. “Tener ELA es una mierda. No por la posibilidad de morir, que me tiene sin cuidado”, escribió en el texto, que circuló ampliamente en redes sociales.
En otro pasaje señaló que consideraba a la ELA “una enfermedad sin épica”, marcando distancia con la narrativa habitual de lucha y superación ante la enfermedad.
Esta enfermedad neurodegenerativa afecta progresivamente las neuronas motoras y provoca debilidad muscular, dificultades para hablar, tragar y respirar.
Tras dejar la función pública, Lopérfido continuó vinculado a proyectos culturales y mantuvo presencia en medios de comunicación y redes sociales, con columnas de opinión y participación en foros culturales.
Con información de NA.











