El clima de efervescencia deportiva que suele contagiar a las máximas esferas del poder político local tendrá, esta vez, un correlato marcadamente austero en la cúspide del Gobierno nacional: el presidente Javier Milei decidió recluirse en la Quinta de Olivos para presenciar en soledad el debut de la Selección Argentina en el Mundial 2026.
Así se lo confirmaron fuentes oficiales a El Cronista. El partido, en donde la Argentina competirá contra la selección de Argelia, dará comienzo a las 22 (hora argentina) y así se enmarcará el inicio de la defensa de la Copa Mundial conseguida en Qatar 2022.
El propio mandatario se ha manifestado de manera pública en reiteradas ocaciones respecto a su fanatismo por Lionel Messi. Quienes frecuentan el entorno presidencial conocen la pasión futbolística de Milei, forjada en sus años juveniles como arquero en las divisiones inferiores de Chacarita Juniors.
El mandatario no oculta su entusiasmo por el seleccionado nacional y recientemente dejó en claro su postura en las redes sociales. Tras viralizar un spot corporativo de la petrolera estatal YPF protagonizado por el capitán del equipo, el jefe de Estado se declaró un fanático irredento de la Selección y apeló: “No puedo evitar ponerme termo con la Selección argentina”.
No obstante, a diferencia de gestiones anteriores, donde los palcos oficiales contaban con delegaciones de ministros y funcionarios de primera línea, Milei decidió no viajar al Mundial.
Esta postura se ha transformado en una directiva implícita para todo el Gabinete: si bien en los pasillos de la Casa Rosada admiten que no existió una “bajada de línea” formal u orden escrita en el Gabinete respecto a la prohibición de viajar, a priori no iría ningún funcionario. “Se sobreentiende que no da ir”, explicaron desde el Gobierno.
La decisión de ver el debut futbolístico en Olivos coincide con un período de fuerte tensión política dentro de la administración libertaria. El escándalo que involucra directamente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha forzado una parálisis transitoria en los esquemas habituales de deliberación interna.
Con el objetivo de contener las esquirlas de la crisis y evitar filtraciones que alimenten las críticas de la oposición, la mesa chica del oficialismo ordenó suspender de manera temporal las reuniones de Gabinete y los encuentros de la Mesa Política que solían coordinar la estrategia legislativa y comunicacional.
El hermetismo es total y la prioridad absoluta del Gobierno se concentra en capear el temporal mediático y judicial antes de retomar el ritmo ordinario de la gestión ministerial. Esta semana, por caso, será decisiva, puesto que -tal como contó El Cronista- el Senado buscará resolver cómo proceder ante los pedidos de interpelación y moción de censura contra el ministro coordinador. Las últimas versiones indican que puede caerse la sesión.
En paralelo a la contención de los ruidos internos, la Casa Rosada trabaja a contrarreloj en el diseño de una ambiciosa agenda para las próximas semanas, la cual mantendrá al Presidente con un pie en el interior del país y otro en el plano global.
El primer hito de relevancia institucional tendrá lugar en el territorio santafesino este sábado, donde Milei encabezará el acto oficial por el Día de la Bandera en la ciudad de Rosario. Aún no fue confirmado por fuentes oficiales, pero el jefe de Gabinete podría acompañar al mandatario a ese evento, en un nuevo gesto de continuidad.
Tras cumplir con las obligaciones patrióticas en Rosario, el jefe de Estado iniciará una seguidilla de viajes internacionales de alto impacto geopolítico y comercial, confirmando que la inserción de la Argentina en los principales centros de poder de Occidente sigue siendo el norte de su política exterior.
La primera escala de este itinerario comenzará el próximo miércoles 24 de junio, fecha en la que Milei emprenderá su sexto viaje a España desde que asumió la conducción del país. Durante su estadía en Madrid, que se extenderá hasta el sábado 27 de junio, el mandatario brindará una conferencia académica y recibirá una distinción en la CEU Universidad San Pablo.
También mantendrá encuentros clave con importantes cámaras empresariales locales interesadas en las ventanas de inversión que abren el RIGI y el denominado “súper RIGI”, el cual tiene proyectado aprobarse en Diputados la próxima semana.
El viaje se desarrollará bajo un clima de marcada expectativa política, no solo por la persistente tensión diplomática con la administración de Pedro Sánchez, sino también por los posibles encuentros bilaterales con referentes de la oposición local como Isabel Díaz Ayuso o el líder de Vox, Santiago Abascal.
Al poco tiempo, el Presidente tiene pensado desembarcar nuevamente en los Estados Unidos, un destino recurrente en la bitácora presidencial. Se tratará del máximo acercamiento del Presidente al clima mundialista en el país norteamericano, pero su agenda estará enfocada en consolidar los lazos con los principales fondos de inversión de Wall Street, visitar centros de innovación tecnológica y mantener encuentros de carácter ideológico y financiero.
Su presencia está proyectada para los festejos del 4 de julio y extenderá luego su estancia hasta el 7 de julio, según pudo confirmar El Cronista, para participar del exclusivo foro empresarial de Sun Valley en Idaho, el cual se llevará adelante hasta el 11. La búsqueda de financiamiento fresco para acelerar la salida del cepo cambiario y la promoción de la Argentina como un polo desregulado y “crypto-friendly” para las corporaciones globales serán los ejes estructurantes de las sucesivas jornadas de trabajo en territorio estadounidense.
La agenda recargada continuaría en el plano local el 9 de julio, donde se espera que Milei asista a la provincia de Tucumán para presidir las celebraciones oficiales por el Día de la Independencia en la Casa Histórica.
En el marco del diseño de la hoja de ruta para la segunda mitad del año, los equipos técnicos de la Jefatura de Gabinete y el armado partidario ya evalúan visitas también en San Juan, La Rioja y La Pampa, destinos seleccionados bajo la premisa de apuntalar la presencia territorial de La Libertad Avanza de cara al mediano plazo y que fueron adelantados por El Cronista.
En el medio, ya se planea una próxima escala en París, Francia, entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, semanas después de finalizado el Mundial. Allí, el Presidente encabezará la “Argentina Week París”, un ambicioso foro de promoción económica coordinado por la Agencia Argentina de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional que emulará el esquema de Nueva York, pero enfocado en la economía real y la inversión industrial.
El embajador argentino ante el Elíseo, Ian Sielecki, definirá los detalles de un encuentro bilateral de alta jerarquía con su par francés, Emmanuel Macron, reeditando la sintonía que ambos exhibieron cuando Milei fue uno de los pocos mandatarios recibidos en privado durante los Juegos Olímpicos de 2024, una muestra del respaldo de París en las negociaciones de la deuda con el Fondo Monetario Internacional.
La delegación argentina en la capital francesa no solo contará con la presencia de ministros y gobernadores, sino con un selecto grupo de los empresarios más pujantes de los sectores de energía, minería, agroindustria e infraestructura. Entre los ejecutivos confirmados que acompañarán al mandatario se destacan Marcos Bulgheroni (CEO de Pan American Energy), Eduardo Eurnekian (Corporación América), Martín Migoya (Globant) y Marcelo Mindlin (Pampa Energía).
El hito de mayor resonancia simbólica de la gira tendrá lugar en el marco del Paris Economic Forum, donde el presidente Milei recibirá un galardón internacional de enorme envergadura ideológica. Según adelantó el embajador Sielecki, el mandatario argentino será condecorado junto al Premio Nobel de Economía 2025, Philippe Aghion.
Ambos serán reconocidos formalmente como los dos economistas más influyentes del planeta, ponderando la labor de Aghion desde la rigurosidad de la academia y la de Milei desde la praxis política y la gestión de Gobierno.
Este reconocimiento operará como el telón de fondo de una negociación comercial estratégica, en momentos donde la Argentina se posiciona como el primer país del Mercosur en convalidar todos los pasos diplomáticos y legislativos para la entrada en vigencia del acuerdo comercial con la Unión Europea, el cual había sido resentido por Francia durante la negociación.