Más allá de la recuperación productiva y en medio del conflicto bélico que mantiene paralizado el Estrecho de Ormuz, la Argentina está logrando una salida externa excepcional para sus granos, aprovechando precios competitivos y una logística aceitada para dar destino a las abundantes cosechas de trigo, maíz y, especialmente, girasol.
Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la cosecha 2025/26 se vio atravesada por fondos especulativos que “extreman” su posición comprada en futuros agro, impulsando los precios.
“No es novedad que esta campaña los números productivos son auspiciosos, con récord en trigo, maíz y la mejor cosecha del siglo para el girasol”, destacó la BCR sin embargo destacó como “gran noticia” la salida externa que están logrando los granos argentinos, “permitiendo encontrarle un destino a los abultados suministros que está dejando el avance de la cosecha hasta ahora”.
Con precios altamente competitivos, la exportación de trigo, de girasol y ahora de maíz están “rompiendo techos”, dinamizando la demanda del sector exportador en el mercado interno y, con ello, la comercialización y flujo de descarga.
El girasol hace historia
El complejo girasolero es, sin duda, el protagonista de la temporada. Las exportaciones de aceite alcanzaron las 391.000 toneladas en el primer trimestre, el mejor inicio desde 2005. Pero el dato que “rompe todos los registros” es el de la semilla en bruto: se embarcaron más de 421.000 toneladas, una cifra que representa 12 veces lo exportado el año pasado y 17 veces el promedio del último lustro.

Este aluvión de ventas ha llevado al grano argentino a destinos impensados. Por primera vez en años, Bulgaria —histórico exportador mundial del rubro— se convirtió en cliente, concentrando el 37% de las compras de semilla argentina. Puertas adentro, el mercado interno refleja este dinamismo con compras que ya alcanzan los 3,1 millones de toneladas, el segundo registro más alto del siglo.
Maíz: un marzo récord pese a los fletes
Con la cosecha avanzando al 14% nacional, el programa de exportación del maíz para el primer mes de campaña proyecta superar las 4 millones de toneladas, una cifra nunca antes vista para marzo.
A pesar del encarecimiento de los fletes marítimos globales, el maíz argentino se mantiene como el más competitivo del mundo. Esta ventaja estratégica le permite dominar el mercado antes de que la oferta brasileña ingrese con fuerza a partir de junio.
En Chicago, el conflicto en Medio Oriente y el posicionamiento de los fondos especulativos ayudaron a que el precio de exportación se revalorizara unos u$s 15 por tonelada desde enero.
Montaña rusa de precios
El escenario internacional, sin embargo, aporta una dosis de incertidumbre y extrema volatilidad. El Estrecho de Ormuz permanece virtualmente cerrado (caída del 94% en el tráfico), lo que ha empujado a los fondos especulativos a refugiarse en los commodities agrícolas.
En ese sentido, el informe destaca que la posición neta comprada de los fondos aumentó un 337% desde fines de enero, superando los 600.000 contratos.
Esta fuerte presencia financiera explica los bruscos movimientos de precios. Un ejemplo claro fue lo ocurrido esta semana con la soja que, antes que comience la vorágine compradora de futuros agro, cotizaba por debajo de los u$s 390/t en Chicago.

El viernes alcanzó máximos de 21 meses (u$s 451/t); el lunes sufrió la caída diaria más importante desde julio de 2024, perdiendo u$s 20 en una sola rueda tras conocerse que Donald Trump aplazaría su viaje a China, enfriando las expectativas de compras masivas por parte del gigante asiático.

















