

El fondo Burford Capital anticipó sus próximos pasos legales y advirtió por efectos contables luego de la resolución de la Cámara de Apelaciones que determinó que Argentina no debía pagar los u$s 16.000 millones que había determinado la jueza Loretta Preska en el marco del juicio por la expropiación de YPF.
El estudio legal que compró los derechos para litigar en contra de Argentina, siendo los fondos litigantes Petersen y Eton Park, dijo que evalúa las rutas legales para revertir la decisión de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York.
Por un lado, planteó que analiza solicitar a la totalidad de los jueces que revisen el caso en los próximos 14 días. También planteó que podría elevar el reclamo a la Corte Suprema de Estados Unidos para revisar la decisión.
Otra de las alternativas del fondo es recurrir a una instancia de arbitraje internacional contra Argentina, “vía que siempre ha estado disponible si los tribunales estadounidenses fallaban en contra”.
“La decisión del Segundo Circuito es obviamente muy decepcionante y un abandono notable de los derechos de los accionistas minoritarios de la Bolsa de Nueva York. Sin embargo, siempre hemos dicho que existía un riesgo, y el arbitraje de tratados de inversión sigue siendo una perspectiva totalmente viable”, aseguró Bogart.
En materia de efectos económicos para la entidad, lo primero que se registró fue una caída de las acciones de más de 40% desde que se anunció la decisión de la Cámara de Apelaciones.
La empresa anticipa consecuencias contables en su balance. “Burford espera realizar una reducción contable del valor de los activos relacionados con YPF en su reporte del primer trimestre”, que se conocerá el próximo mayo.
Además, aseguraron que “dado el alto valor que este caso representa en el balance general, la reducción podría limitar temporalmente su capacidad para emitir nueva deuda o realizar ciertos pagos restringidos”.
El CEO de Burford Capital, Christopher Bogart, aseguró que el resto de la cartera opera con fuerza y que recientemente recaudaron capital adicional para futuras inversiones.
El fondo lanzó además una interpretación sobre la actitud argentina: “La negativa de Argentina a honrar esas protecciones dos décadas después de haberlas establecido genera dudas sobre la seguridad de la inversión extranjera en el país de manera más amplia”.
Sobre la decisión del tribunal, consideraron que se trató de “una notable abdicación del papel del Segundo Circuito como guardián de los derechos de los inversores de la NYSE”.
















