El inicio de 2026 encuentra a la inflación nuevamente en el centro del debate económico, esta vez atravesado por un cambio sensible en el frente estadístico. La renuncia de Marco Lavagna a la conducción del INDEC reactivó discusiones sobre la medición de precios y la continuidad metodológica, en un contexto donde el Gobierno busca consolidar el proceso de desinflación.
La salida del ahora exdirector del organismo se produce en medio de diferencias técnicas sobre el momento adecuado para introducir cambios en el índice. El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que no existieron cuestionamientos a la gestión y sostuvo que la decisión respondió a una divergencia de criterios sobre el timing.
“Siempre tuvimos la visión de que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación ya estuviera totalmente consolidado”, afirmó en una entrevista radial.
Cuál será la inflación de enero
Mientras se reordena la conducción del INDEC, las miradas del mercado y de los analistas se concentran en el comportamiento de los precios durante enero.
El primer mes del año suele condensar aumentos estacionales, ajustes en servicios y subas vinculadas al consumo de verano, factores que suelen presionar al índice general.
En ese marco, Orlando J. Ferreres & Asociados difundió su Estimación de Precios Minoristas (IPC-OJF), elaborada a partir del relevamiento diario de más de quince mil precios de bienes y servicios del Gran Buenos Aires. El informe trazó un mapa preliminar de las presiones inflacionarias antes de revelar el dato general.
En la apertura por rubros, la consultora señaló que los mayores incrementos se concentraron en Alimentos y bebidas y en Bienes varios. También Esparcimiento e Indumentaria mostraron subas relevantes, en línea con el comportamiento típico de los meses estivales. A la par, los bienes y servicios estacionales exhibieron un avance marcado.
Con ese telón de fondo, el informe precisó el número central. “De acuerdo con el IPC-OJF (GBA), la inflación de enero fue de 2,7% mensual y registró un crecimiento interanual de 31,3%”, indicó la consultora.
La medición núcleo avanzó 2,5% en el mes y mostró una suba interanual de 28,4%. Según el relevamiento, la inflación retomó así un ritmo por encima del 2% mensual en el comienzo del año.
En la comparación con las estadísticas oficiales más inmediatas, el registro de enero de Ferreres mostró una leve moderación respecto del cierre de 2025. En diciembre, el Índice de Precios al Consumidor que difundió el INDEC marcó una inflación del 2,8%, de modo que la estimación de Ferreres para el primer mes de 2026 reflejó una baja marginal de una décima en el ritmo mensual de aumento de los precios.
El detalle por categorías mostró que los alimentos y bebidas subieron 4,1% y explicaron 1,4 puntos porcentuales del índice general. Bienes varios aumentó 3,0%, mientras que esparcimiento avanzó 2,9% e indumentaria 2,7%. Salud registró una suba de 2,3% y vivienda de 2,2%.
En contraste, transporte y comunicaciones mostró un incremento de 1,2%, equipamiento y funcionamiento del hogar subió 1,5% y educación apenas varió 0,1%. Los precios regulados, en tanto, avanzaron 1,7% en el mes, mientras que los bienes y servicios estacionales treparon 7,0%.
Caputo defendió la demora en el cambio
Desde el Gobierno, Caputo defendió la decisión de mantener la metodología vigente del IPC oficial en este contexto. “No queremos dar lugar a que después digan que la inflación cayó no por el trabajo que hicimos, sino porque cambiamos el índice”, sostuvo. En ese sentido, afirmó que las diferencias entre el índice actual y el nuevo resultaron mínimas. “Marco corrió los números del año pasado y da prácticamente lo mismo”, explicó.
En paralelo, ratificó el rumbo macroeconómico y se mostró confiado en la continuidad del proceso desinflacionario. “Lo importante es continuar un proceso de crecimiento con desinflación y baja de impuestos”, afirmó, y anticipó que 2026 será “un gran año” en términos de actividad.