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Luis Caputo anunció este miércoles un programa para estimular el crédito hipotecario, mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Economía precisó que ese dinero podrá ser tomado por los bancos a través de licitaciones y solo podrá ser aplicado para préstamos para la adquisición de viviendas.
Caputo destacó que el programa ayudará a dar “soluciones para 18.000 familias”. “Va a ser un impulso muy importante para el desarrollo de este mercado y para la economía en general”, insistió.
Sin embargo, el economista Luis Secco sostuvo que el éxito de esta medida dependerá de tres variables clave: la inflación, el dólar y la recuperación de los salarios.
El “riesgo latente” que puede condicionar el plan para impulsar el crédito hipotecario, según Secco
“Hay un riesgo latente que es el fin de la etapa de corrección de precios relativos. Caputo dijo que la (suba de la) inflación tiene que ver con que no se completó la corrección de precios relativos y que tienen que corregirse”, afirmó Secco en una entrevista con La Voz.
Existe, además, lo que el analista definió como la “espada de Damocles” del programa oficial: una eventual corrección cambiaria.
“Uno ve todas las semanas al equipo económico diciendo ´tengo los dólares por si vienen a demandar´ y uno automáticamente piensa: ´Entonces el precio va a subir´. Eso es un precio relativo clave que hay que ver después cómo corrige al resto de los precios”, precisó.
“Y por lo general cuando eso pasa el salario tiende a rezagarse un poco”, advirtió el economista. A su juicio, existe aún la incertidumbre sobre cómo evolucionarán los ingresos de los trabajadores frente a la inflación.
“Acá tenés el cálculo de cómo siguen tus ingresos y después la relación entre el valor de la propiedad que estás comprando y el capital del préstamo que se ajusta por inflación más UVA. Entonces, ese doble cálculo tiene una dosis de incertidumbre grande”, explicó.
Seccó también consideró clave la ausencia de confianza a largo plazo en el sistema financiero. Puntualmente, detalló que tanto los bancos como los depositantes operan bajo una lógica de corto plazo (inversiones diarias o a 30 días) debido a la incertidumbre económica.
“Cada vez más la respuesta que te dan frente a la incertidumbre es ´vamos a esperar al 2027 y a la elección”. Ahora, desde el punto de vista económico queda muy largo. Entonces, al Gobierno le cuesta que recuperemos la confianza y que hagamos el clic de expectativa", completó al respecto.