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El puerto de Ushuaia recibirá más de u$s 2,5 millones en obras para renovar su infraestructura, mejorar las condiciones de seguridad de las operaciones y responder al crecimiento del turismo de cruceros. La inversión, que se financiará con recursos generados por la propia actividad portuaria, contempla el reemplazo de las defensas del muelle principal y forma parte de un programa más amplio de mantenimiento y modernización de la terminal fueguina.

Los trabajos se desarrollan en plena temporada de cruceros 2026-2027, que comenzó el 14 de septiembre con la llegada del Ventus Australis, un buque con capacidad para 210 pasajeros. Para este ciclo se esperan más de 550 recaladas ya confirmadas, alrededor de 100 más que en la temporada anterior, según informó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) al anunciar el inicio de las operaciones.

El movimiento tiene importancia estratégica para Ushuaia, tanto por su posición como puerta de entrada al turismo antártico y austral como por el efecto económico que genera en la ciudad. Cada escala moviliza servicios turísticos, hotelería, gastronomía, comercios y transporte, además de las actividades vinculadas con la atención de los buques y sus pasajeros.

En ese contexto, la disponibilidad de muelles en condiciones adecuadas, la seguridad durante las maniobras y la capacidad para prestar servicios esenciales se convierten en requisitos para sostener el crecimiento de la actividad.

Avanzan las obras en el puerto de Ushuaia.
Avanzan las obras en el puerto de Ushuaia.ANPYN

Las obras que necesita el negocio de los cruceros

La principal inversión anunciada por la ANPYN apunta al sistema de defensas del muelle principal. Entre las obras para mantener el negocio de los cruceros están la renovación de los dispositivos instalados entre la estructura portuaria y el casco de los barcos para amortiguar el contacto durante las maniobras de atraque y evitar daños tanto en las embarcaciones como en el muelle.

El proyecto contempla reemplazar las 75 defensas existentes. Las nuevas unidades comenzarán a llegar a partir de diciembre, mientras se preparan los sectores donde serán instaladas. Las tareas previas incluyen el acondicionamiento de las superficies de apoyo y la puesta a punto de los anclajes que sostendrán los equipos.

La planificación busca ejecutar el recambio sin interrumpir las operaciones durante la temporada turística. El desafío es relevante para una terminal que recibe embarcaciones de distintos tamaños y concentra buena parte de su actividad en los meses de mayor movimiento de cruceros.

La obra demandará más de u$s 2,5 millones, financiados con fondos propios provenientes del ahorro generado por la operatoria portuaria. Según el organismo nacional, los recursos obtenidos por la actividad se destinan a mejorar las instalaciones del mismo puerto.

El programa no se limita a las defensas. La ANPYN también completó trabajos de mantenimiento general y mejoras en las instalaciones utilizadas por los pasajeros. Entre ellos, la demarcación de los espacios de circulación de personas y vehículos, la iluminación y la recuperación de sanitarios y otras dependencias. Además, informó que se reorganizó la dotación de personal para garantizar tareas de mantenimiento durante las 24 horas, todos los días de la semana.

Agua potable, electricidad y protección contra incendios

Otro eje del plan es la actualización de los servicios básicos que necesita una terminal marítima para operar con regularidad. Entre las medidas anunciadas figura la adjudicación del acondicionamiento integral de la cisterna de agua destinada al consumo.

El objetivo es obtener por primera vez una certificación oficial de potabilidad del suministro que se entrega a los buques. La disponibilidad de agua segura forma parte de los servicios esenciales para las embarcaciones y requiere instalaciones adecuadas, controles y procedimientos de mantenimiento.

En paralelo, se encuentra en marcha una licitación para renovar integralmente los sistemas eléctricos y de provisión de agua potable. La intervención busca mejorar la confiabilidad de ambos servicios, fundamentales para atender a los barcos y sostener la operación de la terminal.

La protección contra incendios también integra la agenda de modernización. El programa anunciado en septiembre contempla la actualización tecnológica de la red destinada a responder ante emergencias. La infraestructura de prevención y respuesta resulta especialmente importante en un puerto donde conviven pasajeros, tripulaciones, personal operativo, vehículos y actividades de carga.

A estas medidas se suma un nuevo Reglamento de Operaciones, que establece pautas para el ingreso y egreso de embarcaciones y la contratación de servicios portuarios. La norma alcanza tanto a los buques turísticos como a los de carga y apunta a ordenar la operatoria, dar previsibilidad a los usuarios y adecuar las maniobras a la capacidad disponible.

La ANPYN también informó que las medidas de reorganización permitieron reducir más de un 10% las tarifas para las líneas navieras y los operadores locales, mediante un esquema simplificado y adaptado a las condiciones del mercado internacional.

El buque Ventus Australis abrió la temporada de cruceros 2026-2027 en Ushuaia.
El buque Ventus Australis abrió la temporada de cruceros 2026-2027 en Ushuaia.ANPYN

Reparación del muelle y una nueva terminal en proyecto

La modernización incluye el muelle de catamaranes, utilizado por embarcaciones que realizan excursiones y recorridos turísticos en el Canal Beagle. En ese sector se ejecutan reparaciones y adecuaciones provisorias para mejorar las condiciones de funcionamiento mientras se avanza en una solución de mayor alcance.

El siguiente paso será la construcción de un nuevo muelle de hormigón. La ANPYN informó que trabaja en el proyecto ejecutivo y anticipó que la licitación para llevar adelante la obra se anunciará en las próximas semanas. Todavía no se comunicaron el presupuesto ni el cronograma definitivo de ejecución.

También se realizan tareas para reflotar y trasladar el dique flotante Yerba-3. La maniobra busca liberar el Sitio 1 del muelle comercial y recuperar espacio operativo. La disponibilidad de sectores de atraque es un factor relevante para organizar el movimiento de buques y distribuir las operaciones en una terminal que debe atender diferentes tipos de embarcaciones.

En conjunto, las intervenciones apuntan a resolver necesidades inmediatas y preparar la infraestructura para una actividad turística que ganó volumen. La temporada récord eleva la exigencia sobre los servicios portuarios, pero el desafío no se limita a recibir más barcos: también implica sostener la seguridad, evitar interrupciones y ofrecer condiciones previsibles a las compañías navieras.

Un puerto bajo intervención

El puerto de Ushuaia está intervenido por el Estado nacional desde enero de este año. La medida fue dispuesta por la ANPYN mediante la Resolución 4/2026, que estableció una intervención administrativa sobre la infraestructura, los equipos y las instalaciones, con control de la gestión operativa, técnica y administrativa. La resolución fijó un plazo de 12 meses, prorrogable mediante una decisión fundada. Es decir, el período previsto llega a enero de 2027, aunque su continuidad dependerá de eventuales decisiones posteriores.

Nación justificó la intervención por presuntas irregularidades financieras, desvíos de fondos y deficiencias de infraestructura y seguridad. Entre los problemas señalados figuran el deterioro de las defensas, fallas estructurales y necesidades de actualización de los sistemas de protección.

En tanto, el gobierno de Tierra del Fuego cuestionó la legalidad de la medida y reclama recuperar la administración provincial. El gobernador Gustavo Melella sostuvo que la intervención es ilegítima y que vulnera la autonomía de la provincia. La controversia llegó a la Justicia: en febrero, el Juzgado Federal de Ushuaia se declaró incompetente para tratar la acción de inconstitucionalidad y señaló que el conflicto entre la Provincia y el Estado nacional debía ser abordado por la Corte Suprema, sin resolver el fondo de la disputa.

La administración fueguina mantiene sus cuestionamientos y reclama que se restituya el control del puerto, mientras la ANPYN continúa con el programa de obras y reorganización de la terminal.