La reforma laboral se tratará en el Senado desde febrero. El oficialismo espera llegar con los números cerrados al tratamiento en el recinto. Para ello, necesita sumar las voluntades de los gobernadores que empiezan un tercer año con recortes de transferencias.

El ingreso por el Senado apuró la necesidad de aceitar las negociaciones con los mandatarios locales. Las provincias mantienen sus reclamos por la distribución con criterios de coparticipación de lo recaudado por el impuesto a los combustibles, que fue uno de los pocos que tuvo aumentos por encima de la inflación en materia de recaudación, o de los Aportes del Tesoro Nacional de los cuales Nación solo distribuyó un cuarto en 2025 (21,9%).

El proyecto que tuvo dictamen en el Senado implica recortes en impuestos: plantea la baja de tres puntos de aportes a Anses, una rebaja de tres puntos según el tamaño de empresa en los fondos destinados a PAMI y una de un punto de los fondos para obras sociales. Pero además incluye la baja del impuesto a las Ganancias para empresas.

Este es el principal impacto, ya que Ganancias se coparticipa con las provincias. Según estimó el diputado y extitular de Aduana, Guillermo Michel, para 2026 se proyecta que la recaudación de Ganancias será por $ 46 billones, más de 4 puntos del PBI, explicado en un 71% por lo pagado por las empresas.

“De $ 34,3 billones para sociedades, se recaudarían $ 31,7 billones. Es decir, una baja proyectada de $ 3,1 billones equivalentes a 0,3 p.p. del PBI”, estimó Michel. Así, la pérdida representada para las provincias trepa a $ 1,7 billones.

Tanto la Nación como las provincias tienen distintas cartas de negociación. El Poder Ejecutivo nacional lo reflejó este lunes, con la transferencia del control del yacimiento de oro Agua de Dionisio a la provincia de Catamarca, que se hizo con el 60% de la compañía. Las provincias reclaman por fondos y las transferencias de rutas que la Nación desfinanció, mientras que el Ejecutivo tiene a su favor haber concentrado la reducción del gasto.

La negociación va a tensionar un escenario ya complejo entre la Casa Rosada y los mandatarios. A la pérdida esperada para la recaudación por Ganancias y la baja de los ATN se les suma el reclamo por la distribución del impuesto a los Combustibles.

“Entra en discusión la responsabilidad de la baja del gasto. Las rutas, si bien son nacionales, al no estar mantenidas ya que la baja de la inversión real directa es una de las variables que permite el equilibrio y expandir el gasto en jubilaciones. Hay provincias que piden que se les transfieran esas rutas para mantenerlas”, marcó Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

La inversión real directa en 2025 se mantuvo más de un 70% por debajo de los niveles de 2023.

El otro factor que entra en juego es la responsabilidad en la baja del gasto. “Si no hay una baja relativa del gasto en los tres niveles de Gobierno, no va a poder haber una baja de impuestos sostenida. El gobierno nacional viene avanzando y la presión tributaria fue la menor en los últimos 20 años. Si las provincias y los municipios no bajan el peso del gasto, no van a poder bajar más la presión tributaria”, agregó Argañaraz.

IARAF analizó la baja del gasto en los distintos estratos de Gobierno. El gasto previsional y salarial se redujo en niveles similares tanto en la Nación como en las provincias respecto de 2023. Sin embargo, en comparación con 2024, el gasto de las provincias se aceleró.

El gasto primario neto de jubilaciones y salarios en el segundo trimestre de 2025 respecto del primer trimestre de 2024 tuvo un aumento a nivel nacional del 7%, mientras que en las provincias lo hizo en un 57%.