Joaquín Cottani, exsecretario de Política Económica del equipo de Luis Caputo, volvió a sembrar dudas sobre el actual rumbo macroeconómico del Gobierno y advirtió que la parálisis cambiaria atenta directamente contra la recuperación de la actividad.
En declaraciones radiales, el exviceministro apuntó contra la estrategia del Palacio de Hacienda de utilizar el dólar oficial como ancla y fue categórico en su diagnóstico.
“Yo creo que el Gobierno tiene un problema: tiene una economía estancada y una inflación que no baja, y no atina a modificar su política porque tiene miedo que la inflación se acelere. Aspira a bajarla al 1% mensual controlando el tipo de cambio nominal, pero esto significa que el tipo de cambio real se va a seguir apreciando y las tasas de interés van a seguir siendo altas”, apuntó.
Bajo estas condiciones financieras, Cottani aseguró que no ve factible un repunte de la economía real antes de las elecciones del año próximo. En su análisis, el equipo económico confía en que los dólares del RIGI, la mejora comercial y la baja del riesgo país habilitarán el regreso a los mercados, pero advirtió que la lectura que hacen los inversores de la situación va por otro carril.
Para el economista, el capital no ingresará fácilmente mientras persistan los desequilibrios de fondo. “Tanto los extranjeros como los locales prefieren esperar a que las condiciones mejoren antes de traer sus dólares, por temor a que queden atrapados o que la moneda se devalúe. No hacer nada muestra una situación de parálisis o de no querer cambiar la realidad y esperar que la situación se resuelva exógenamente, que caiga maná del cielo”, sentenció.
La hoja de ruta que propone Cottani va en sentido contrario al inmovilismo cambiario. Su receta sugiere eliminar lo que queda del cepo, tanto para las personas físicas como las restricciones cruzadas para las empresas, permitir la unificación del mercado y que el Banco Central salga a comprar dólares de manera agresiva para despejar cualquier fantasma de default sobre el pago de la deuda.
El exfuncionario reconoció que este sinceramiento inevitablemente provocará un salto temporal en el tipo de cambio y una aceleración inflacionaria, el escenario exacto que Caputo busca evitar a toda costa. No obstante, argumentó que es un paso estrictamente necesario y previo a la estabilización, ya que actualmente la paridad cambiaria opera por debajo de su nivel de equilibrio.
Frente a este dilema, el exnúmero dos de Economía propuso recalibrar los plazos del modelo. “Durante el año 2026 nos vamos a tener que concentrar en que la economía se recupere y alcance su nivel de equilibrio interno y externo. Primero hay que resolver ese problema poniendo al costado el tema de la inflación, porque las dos cosas no se pueden hacer: no se puede bajar la inflación y conseguir que estos desequilibrios desaparezcan”, explicó.
Finalmente, alertó que el humor social ya comenzó a mutar a raíz del enfriamiento sostenido de la actividad. “Ya los indicadores de opinión reflejan que el problema principal que la gente ve es el desempleo, es la caída del salario real, el empleo precario y la capacidad ociosa de las industrias; la inflación viene más abajo”, subrayó Cottani. Y concluyó advirtiendo que si la macroeconomía sigue estancada, las cosas buenas que hizo la gestión “caerán en saco roto”.