
Fuente: EFE

La gestión de Javier Milei vive un escenario dual en el inicio del 2026: pese a la fortaleza discursiva del Gobierno y una red legislativa que le permite al oficialismo avanzar con los proyectos y reformas más profundas desde su llegada al poder, la sociedad muestra cada vez más cansancio por la recuperación económica prometida que no termina de llegar a los bolsillos.
En este escenario, esta semana el Gobierno se anotó un nuevo triunfo en el Congreso con la aprobación de la reforma laboral -“Ley de Modernización Laboral”- en Diputados, texto que volverá al Senado el próximo viernes para su ratificación final tras la exclusión del criticado artículo 44 que reducía los salarios durante las licencias médicas.
Sin embargo, el avance de esta normativa no está exento de polémica. En medio del extendido paro de la CGT del jueves en su contra y justo después de que Fate; el histórico fabricante nacional de neumáticos, anunciara que cierra sus puertas, la reforma laboral se trata en un momento en el que crece la sensibilidad de la sociedad en torno a la situación económica.
Esto señala la última encuesta publicada por Pulso Research, la cual hace énfasis en el impacto del ajuste llevado a cabo por Milei en la economía personal.
Aunque el Presidente se mantiene como el referente político con mejor imagen y el rechazo a la gestión acumula una caída de más de 10 puntos porcentuales desde las elecciones de octubre, crece la evaluación negativa de la proyección a futuro y preocupa la “asertividad” del ajuste.

El último relevamiento de la consultora Pulso, realizado durante febrero sobre 2175 casos, muestra la dualidad que vive la gestión actual: aunque sigue cayendo el rechazo al Gobierno y la mayoría de los encuestados culpa a la gestión anterior por la situación económica, crece la percepción negativa sobre el ajuste -bandera de Milei- y su impacto en los bolsillos.
Las buenas para el oficialismo: mientras que la aprobación de la gestión nacional se estabilizó en torno al 44%, el rechazo cayó 10,7 puntos desde septiembre 2025, previo a las elecciones legislativas en las que La Libertad Avanza triunfó en casi todo el país.
Además, tal como destaca el informe, “la responsabilidad sobre la situación económica se mantiene como uno de los principales elementos que inviste de indulgencia al Gobierno”.
Es que un 47,8% aún culpa a la gestión anterior por la situación económica negativa de la Argentina, una suba de un 3,3% respecto al mes previo.
En contraste, un 38,9% responsabiliza la actualidad a “las decisiones tomadas recientemente por Milei”, índice que registró una caída mes a mes de un 1,6%. Un 13,3% no está seguro.
Estos resultados aparecen en un contexto en el que la sociedad ve a una oposición perdida, sin líder claro: un 50,2% no sabe a quién considerar como referente principal (29,10%) o cree que a nadie le cabe dicho traje (21,10%).
Por detrás de la incertidumbre aparecen Cristina Kirchner y Axel Kicillof casi igualados: la expresidenta es considerada como la líder opositora por un 14,6%, mientras que un 13,8% cree que el gobernador bonaerense es quien manda.
Inesperadamente, el siguiente espacio lo ocupa el propio Javier Milei, ya que un 6,7% cree que es el principal opositor a su gestión, por encima del kirchnerismo en general (4,2%) y Mauricio Macri (2,3%).
En este escenario, el Presidente se mantiene como el referente político con mejor imagen (47,3% positiva vs. 48,6% negativa), aunque Cristina Kirchner evidencia una mejora que la posiciona segunda pese a acumular más percepción negativa que Axel Kicillof (42,7% y 36,8% en verde vs. 51,7% y 47,5% en rojo, respectivamente).
Fuera del contraste con la oposición, las buenas noticias para Milei amainan, con una sociedad preocupada por el ajuste y una perspectiva negativa de cara a los próximos meses.
En general, la mala percepción de la situación económica tanto nacional como personal se mantiene alta, estancadas entre un 60 y 70% desde hace más de un año, mientras que la visión negativa no logra romper el techo del 30%.
En particular, Pulso analizó el impacto del ajuste llevado a cabo por Milei y observó “una pequeña tendencia a la baja en cuanto a la asertividad” de este. Es que solo un 16% cree que el Gobierno está ajustando donde corresponde, una caída de 5 puntos respecto a mayo 2025, la última medición.
En contraste, un 42,3% cree que Milei “no está ajustando donde corresponde” (4,2% más contra mayo) y un 34,4% piensa que “está ajustando algunas cosas que corresponden y otras que no”, dato estable.
El dato más preocupante es, tal vez, la perspectiva oscura a futuro de la mayoría de los encuestados: casi un 40% (39,4%) cree que “lo peor del ajuste está por venir”, una disparada de 14,5 puntos contra junio 2025.
Otro 30,9% cree que “lo peor del ajuste está sucediendo ahora” y solo un 19,3% ve que “lo peor ya pasó”.
Finalmente, los efectos del ajuste fiscal del Gobierno son percibidos como negativos por la mayoría: un 38% cree que este empeoró la situación económica de la Argentina, un 24,6% que “no cambió” nada y un 26% ve una mejora.