

Los cambios propuestos por el Gobierno nacional a la ley de Economía del Conocimiento que se aprobó a fines de 2019, aún esperan su turno en el Senado tras la aprobación en Diputados. Pero la demora en el tratamiento puede tener un alto costo para la actividad, alertaron desde la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI).
De acuerdo a estimaciones del observatorio permanente de la industria (OPSSI), las empresas transitarán el segundo semestre del año con un panorama bastante complejo, agravado por el impacto del Covid-19 en el sector.
Así, el costo de no contar con una ley podría generar pérdidas de facturación en torno a los $ 33.400 millones, caída de 11.200 puestos de trabajo y una baja de las exportaciones de entre 3 y 5 puntos. En 2019 se exportaciones servicios de software por u$s 1800 millones.
"La demora en el tratamiento de la Ley impactará de manera negativa, y directa en una de las pocas industrias que propone motorizar la economía de la Argentina", destaca CESSI.
La clave detrás del pedido detratamiento "urgente" en el Senado son los incentivos que establece el proyecto de ley, en especial la reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias y sobre el pago de contribuciones patronales, así como la eliminación de retenciones y percepciones al impuesto al valor agregado para los exportadores.
En el caso de Ganancias, se fija una reducción del 60% del monto total, mientras que habrá una conversión de un bono de crédito fiscal transferible, por una única vez, aplicable al 70% de las contribuciones patronales pagadas al sistema de seguridad social.
Desde el Gobierno se busca que con los beneficios de la ley se dupliquen los puestos de trabajo, altamente calificados, en el términos de 10 años, que crezcan las exportaciones y se avance en la incoporación de I+D en producción local.
Apalancados de alguna manera en la ley, CESSI se propone una meta muy ambiciosa para 2030, llegando a 500.000 nuevos empleos en la industria, superar los u$s 20.000 millones de facturación anual y los u$s 10.000 millones en exportaciones.
Y además, posicionarse entre los 30 primeros puestos del Índice de Digitalización a nivel mundial y en el top five en América Latina.













