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Al silencio sobre el resultado electoral de Brasil, la Casa Rosada y Cancillería ahora suman otro tema abajo de la alfombra: el viaje del senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro a Estados Unidos a través de Misiones, Argentina. La Dirección Nacional de Migraciones dio a conocer sobre el ingreso del brasileño y su familia durante la madrugada, pero todavía hay cabos sueltos: ¿Cuál fue el alcance del rol del Gobierno de Javier Milei en la fuga de Bolsonaro?

“Antes que nada, quisiera agradecer al presidente Javier Milei por su valentía, su sentido de la Justicia y de la legalidad”, fue lo primero que expresó el brasileño en un comunicado que difundió horas después de su llegada al país norteamericano. “Así también como a (Donald) Trump y al maravilloso pueblo estadounidense por recibirme”, agregó. De esta manera, el propio Bolsonaro confirmó la participación del Gobierno argentino en el operativo.

En la extensa nota pública que difundió Europa Press, explicó también que no era su intención abandonar el país pero que “sabía exactamente en qué terminaría todo esto”. Denunció una “caza de brujas motivada políticamente” y se autodefinido el “verdadero presidente electo de Brasil”.

Esta madrugada la Dirección Nacional de Migraciones informó que el pase del excandidato por Argentina fue “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal” a las 22.50 horas anoche, después de negar durante todo el martes que el brasileño hubiera pisado suelo argentino. La confirmación oficial llegó a las 2:01 AM de este miércoles, cuando Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas ya volaban desde Puerto Iguazú hacia Estados Unidos.

La Casa Rosada no explicó qué participación tuvo en el operativo, pero los libertarios cercanos al asesor Santiago Caputo lo reivindicaron en redes. Uno de ellos es funcionario del Gobierno: el director de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira, conocido en redes como Juan Doe, escribió en X: “EL GOBIERNO DE @JMILEI ES EL GOBIERNO CON MÁS HUEVOS DE LA HISTORIA”.

“Flávio Bolsonaro está a salvo de las garras del comunismo que quieren meter presos a todos los opositores, y ahora va a poder seguir la lucha desde Estados Unidos en vez desde una celda en Brasilia como su padre”, sumó. En la misma línea se expresó el streamer libertario Daniel Parisini, conocido como El Gordo Dan: “Javo y Santiago salvaron a Bolsonaro y su familia de la tiranía comunista”.

Mientras tanto, el presidente Javier Milei encabezó este miércoles un acto en Catamarca junto al gobernador Raúl Jalil y no hizo referencia al caso. En el Congreso, la oposición pidió interpelar a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, de quien dependen Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), al canciller Pablo Quirno y al jefe de Gabinete, Diego Santilli.

La única voz del oficialismo que fijó una posición institucional fue la de la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. Pese a que el Gobierno había decidido no emitir comunicados sobre el tema, este miércoles difundió: “La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”.

La exministra de Seguridad esperó hasta que se concrete la fuga de Bolsonaro para pronunciarse al respecto. Por caso, los organismos que intervinieron en el paso dependen de la cartera que la senadora conoce muy de cerca.

Hoy, al frente de Migraciones está Sebastián Pablo Seoane, en el cargo desde enero de 2024, cuando el organismo todavía estaba bajo la órbita del Ministerio del Interior. La PSA, en tanto, está conducida desde el 11 de diciembre de 2025 por Carlos Alberto Tonelli Banfi, quien reemplazó a Alfredo Hernán Gallardo en el recambio de la cúpula que acompañó la salida de Bullrich del ministerio.

Patricia BullrichCaptura de pantalla

Ella también marcó distancia con el gobierno de Lula, aunque sin nombrarlo, en sintonía con la opinión del Gobierno: “Tenemos profundas diferencias políticas con el nuevo gobierno de Brasil, pero nuestros países comparten una historia, intereses estratégicos y enormes oportunidades de cooperación”.

Sobre Bolsonaro, la senadora evitó referirse a su salida del país, pero cuestionó a la Justicia brasileña: “Y sobre Flavio, que hizo una enorme elección, quiero hacer una reflexión sobre la calidad de la democracia. Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”.

Luego agregó: “La utilización de una Justicia no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición es una herramienta de poder que nunca puede ser el camino de una democracia”. Desde el oficialismo, para variar de las diferencias que suele marcar la senadora, vieron con buenos ojos su publicación.

De Brasilia a Miami

La secuencia comenzó el lunes 26, un día después del balotaje en el que Lula da Silva obtuvo su cuarto mandato. Ese día, agentes de la Policía Federal notificaron a Flávio Bolsonaro una orden del juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. El senador tenía 24 horas para entregar sus pasaportes y le estaba prohibido salir del país, en el marco de una investigación por lavado de dinero y evasión de divisas vinculada al abogado Willer Tomaz. Esa misma jornada, Bolsonaro negó en un video que tuviera intención de abandonar Brasil.

A las 23:45 del lunes aterrizó en Puerto Iguazú un Gulfstream G400 matrícula LV-JQW, de la empresa Baires Fly S.A., procedente de Aeroparque. La aeronave tenía prevista una salida a las 2 de la madrugada del martes con cuatro pasajeros. Ese despegue no se concretó y el avión quedó en la pista durante todo el día siguiente.

El Cronista supo que ese era el vuelo que tenían previsto para Bolsonaro originalmente, pero el brasileño cambió los planes de traslado y se demoró más de lo planeado. Los medios tanto locales como internacionales ya difundían que el paradero del excandidato presidencial era en EE.UU., mientras que él todavía no había llegado a la Argentina.

Flávio Bolsonaro llegó a Miami luego de escapar de Brasil a través de Argentina.El Cronista

Durante la madrugada del martes sí comenzaron a circular versiones sobre un cruce del senador por la frontera misionera. Al mediodía, Migraciones emitió su primer comunicado negando que Bolsonaro haya estado en territorio argentino. “La Dirección Nacional de Migraciones no registra ingreso alguno de Flavio Bolsonaro a la República Argentina”. El texto agregó que, “a razón de la escalada mediática” por la presencia del avión, las autoridades realizaron controles a la aeronave y a la tripulación.

Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad (Prensa Presidencia)

Según el organismo, la documentación de la empresa estaba en regla y “no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”. En la conferencia de prensa de la tarde, el vocero presidencial Adrián Ravier respondió sobre un eventual asilo: “No hay ningún pedido de asilo, con lo cual no hay nada más que agregar”.

Durante la jornada circuló también la versión de que el asesor presidencial y jefe político de la Secretaría de Inteligencia (SIDE) Santiago Caputo se encontraba en Iguazú desde el lunes por la noche. Hay fuentes de su entorno que aseguran que estuvo en Misiones, pero otras desmienten que haya estado puntualmente en Iguazú. A las 14:14, el asesor publicó en X: “Todos escribiendo rumores basados en rumores. Que papelón los medios argentinos”.

Santiago y Luis Caputo en la cena de la Fundación Faro con el embajador de EE.UU., Peter LamelasFundación Faro (X)

A las 22:50, según el registro oficial, la familia Bolsonaro cruzó el Puente Internacional Tancredo Neves por tierra. Cuarenta minutos después abordó el avión de Baires Fly. Cerca de la medianoche, imágenes difundidas desde el aeropuerto mostraron una combi con patente brasileña que ingresó a la pista escoltada por un patrullero de la PSA, aunque la identidad de sus ocupantes no fue confirmada de manera oficial.

El Gulfstream despegó a las 0:21 del miércoles y sobrevoló territorio paraguayo. El destino declarado fue Guayaquil, Ecuador, donde la aeronave cargó combustible antes de seguir hacia Miami. A las 2:01, Migraciones publicó el segundo comunicado, que contradijo al del mediodía.

El organismo informó el ingreso de “Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro” y precisó que “los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”. Horas después, el avión aterrizó en el aeropuerto de Opa-locka, en Miami.

Desde Washington, Donald Trump le dijo a periodistas que había escuchado que Bolsonaro estaba en la Argentina y que aprobaba su llegada a Estados Unidos, mientras el Departamento de Estado anunció visas para el senador y su familia.

El argumento legal y las preguntas abiertas

La posición oficial se apoya en el alcance de la orden de Moraes. La resolución prohibía al senador salir de Brasil, pero no había una orden de detención ni una alerta roja de Interpol que obligara a las autoridades argentinas a impedir su ingreso. Diputados del PT pidieron el martes la prisión preventiva de Bolsonaro y su inclusión en la difusión roja, pero el juez todavía no resolvió esos pedidos.

En mayo, el candidato ultraderechista visitó al magnate republicano en Washington.Flávio Bolsonario redes

Quedan, sin embargo, puntos sin respuesta oficial. El primero es documental. Los pasaportes brasileños del senador estaban cancelados desde el martes, y Migraciones no precisó con qué documento ingresó. Los ciudadanos brasileños pueden entrar a la Argentina con su cédula de identidad, según los acuerdos del Mercosur, Bolsonaro usó un pasaporte italiano que no fue intervenido por la Justicia.

El antecedente más citado como comparación es el de Evo Morales. El 12 de diciembre de 2019, dos días después de la asunción de Alberto Fernández, el expresidente boliviano llegó a la Argentina desde Cuba, tras un mes de asilo en México. El entonces canciller Felipe Solá explicó que Morales entraba en condición de asilado y luego tramitaría el estatus de refugiado ante la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE).

El gobierno de Fernández le pidió como condición que no hiciera declaraciones políticas desde el país. En octubre de 2024, la administración de Milei le retiró ese estatus.

La diferencia de fondo es el tipo de figura legal. Morales pidió protección para permanecer en la Argentina mediante un trámite formal, mientras que Bolsonaro no solicitó asilo, según el propio vocero, y estuvo en el país menos de una hora, en tránsito hacia un tercer país.

El episodio se suma a una relación bilateral que Brasil rebajó en agosto al nivel de encargados de negocios, después de los insultos de Milei a Lula en el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro en San Pablo. Lula calificó la salida del senador como “vergonzosa”, aunque instruyó a sus ministros para que eviten pronunciamientos reiterados, y su gobierno enmarcó el caso como un asunto entre el senador y la Justicia brasileña.

La Argentina, por su parte, sigue siendo el único país sudamericano que no reconoció formalmente el triunfo del líder del PT. “Si había una intención de normalizar la relación con Brasil, la pudrimos”, reconoció una fuente al tanto de las conversaciones diplomáticas del Gobierno a El Cronista.