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La diputada nacional de La Libertad Avanza por Mendoza, Mercedes Llano, presentó en la Cámara baja un proyecto de resolución para “suspender” por el plazo de un mes los dietas de aquellos legisladores que realicen “insultos o expresiones injuriosas, soeces o denigrantes” durante las sesiones en el Congreso. La iniciativa se conoce luego del fuerte cruce que protagonizaron Juan Grabois y referentes libertarios en un plenario de comisiones.

La propuesta busca introducir un artículo al Reglamento de la Cámara de Diputados para incorporar un marco correctivo preciso frente a los excesos verbales en el recinto. “La crítica política es parte esencial del debate democrático. Lo que no puede ser parte de la tarea parlamentaria es el agravio personal”, propuso Llano en los fundamentos.

Concretamente, la iniciativa impulsada por la legisladora del Partido Demócrata establece la retención de la dieta por el lapso de un mes para aquellos diputados que profieran descalificaciones, insultos o términos soeces dentro del ámbito de la Cámara.

Asimismo, la sanción asciende a dos meses si el legislador reincide, o si la conducta involucra amenazas, intimidación o agresión física.

Por otra parte, la iniciativa delimita el alcance de las sanciones al precisar que las opiniones, valoraciones críticas y posturas políticas de los congresistas se mantienen plenamente protegidas por la libertad de expresión parlamentaria.

La iniciativa se propuso después del escándalo en el plenario de comisiones tras los cruces entre Juan Grabois y varios representantes de La Libertad Avanza.

“La sociedad está cansada de ver a dirigentes que convierten el Congreso en un escenario de agresiones y descalificaciones. No hay posibilidad de revertir el descrédito en los poderes legislativos sin ejemplaridad, respeto y tolerancia”, finalizó la legisladora.

El cruce caliente en el plenario de comisiones que motivó el proyecto

La iniciativa de la diputada Llano llega en medio de una marcada escalada de tensiones en el parlamento. El detonante ocurrió el pasado 30 de septiembre, en el marco de un plenario de comisiones enfocado en el proyecto de Defensa de la Soberanía de Malvinas, cuando la sesión derivó en un cruce de gritos, forcejeos y empujones que se viralizó en las redes sociales.

Todo inició cuando el plenario escuchaba a la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, que cuestionaba distintos puntos del texto, momento en el que el libertario Jairo Guzmán, representante de Santa Cruz, empezó a interrumpirla de manera reiterada.

Ahí se levantó Juan Grabois, de Unión por la Patria. Cruzó parte del salón y fue al encuentro de Guzmán: hubo insultos y un intercambio de manotazos mientras otros legisladores intentaban frenar la discusión.

Según se vio en la reunión, el diputado opositor también se acercó al libertario Carlos Zapata, que presidía el plenario como titular de la comisión de Defensa, para pedirle que pusiera orden y le llamara la atención a Guzmán.

Mientras se alejaba de la presidencia, Grabois les gritó “vende patria” y “chorros” a los oficialistas. Desde otro sector del salón intervino entonces el tucumano Gerardo Huesen, que lo llamó “enano” y después empezó a gritarle “cagón”. “Repetilo, repetilo”, lo desafió Grabois, mientras la diputada Cecilia Moreau intentaba contenerlo.

Días después, el bloque de La Libertad Avanza presentó un proyecto para remover a Grabois de su banca. La iniciativa propuso un procedimiento disciplinario contra el legislador para considerar su exclusión en los términos del artículo 188 del Reglamento de la Cámara baja y de acuerdo a las atribuciones conferidas al Congreso en el artículo 66 de la Constitución.