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El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la economía ya comenzó a mostrar señales de recuperación y sostuvo que el repunte de la actividad podría consolidarse a partir de mayo y junio, impulsado por la desaceleración de la inflación, la obra pública vial, una mayor formalización de la economía y el crecimiento del crédito al sector privado.
Durante una entrevista en el stream “Economía de Quincho”, el funcionario afirmó que los indicadores de marzo reflejaron una mejora en distintos sectores de la actividad y mencionó datos vinculados con la industria, la construcción y la recaudación tributaria.
“Los indicadores de marzo ya mostraron recuperación”, sostuvo Caputo. En ese sentido, mencionó que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) registró una mejora desestacionalizada de alrededor del 3,4%, mientras que la construcción mostró un crecimiento interanual de 12,7%.

El ministro señaló además que la recaudación vinculada al impuesto al cheque también exhibió una evolución positiva y la definió como uno de los termómetros que mejor reflejan el nivel de actividad económica.
La apuesta a junio y el impulso de las rutas
Caputo consideró que la recuperación más fuerte podría observarse desde mediados de año y vinculó esa expectativa con distintos factores que, según explicó, comenzarían a impactar simultáneamente sobre la economía.
Por un lado, destacó la continuidad del proceso de desinflación. Por otro, remarcó el inicio de obras vinculadas con corredores viales.
Según indicó, hacia fines de junio ya estarían en ejecución los 9000 kilómetros de rutas incluidos en distintas etapas de licitación y obra. A su juicio, eso representará “un fuerte impulso” para la construcción.
El ministro también defendió el denominado esquema de “inocencia fiscal”, al que definió como un mecanismo orientado a aumentar la formalización de la economía y ampliar la base de recaudación sin incrementar impuestos.
En ese marco, señaló que el Gobierno buscará mantener reuniones con contadores para analizar posibles mejoras técnicas en la implementación del sistema y admitió que todavía persisten dudas vinculadas con la posibilidad de un cambio de rumbo político en el futuro.
Formalización, superávit y baja de impuestos
Caputo sostuvo que el margen para continuar reduciendo el gasto público es limitado y aseguró que la estrategia oficial apunta ahora a consolidar el superávit fiscal mediante crecimiento económico y formalización.
Según explicó, el gasto del Tesoro se ubica actualmente en torno a los 15 puntos del PBI, un nivel que comparó con el registrado durante la década de 1990. Además, cuestionó la incorporación de jubilados sin aportes durante gobiernos kirchneristas y afirmó que eso implicó un aumento estructural del gasto previsional.
“El aumento de la recaudación tiene que venir por crecimiento económico y formalización”, afirmó.
En esa línea, vinculó también la reforma laboral y el desarrollo del mercado de capitales con la posibilidad de sostener un mayor crecimiento económico y, eventualmente, habilitar nuevas reducciones impositivas.
Crédito PyME y tasas elevadas
El ministro reconoció que muchas empresas llegaron al actual escenario económico “averiadas”, con problemas financieros acumulados y dificultades para adaptarse a un esquema de mayor apertura económica.
Caputo sostuvo que el crédito al sector privado mostró una expansión significativa respecto de los niveles existentes a fines de 2023, aunque admitió que las tasas para las pequeñas y medianas empresas todavía continúan elevadas.
Según detalló, cuando asumió el Gobierno el crédito al sector privado representaba alrededor de 3,8 puntos del producto, mientras que actualmente se ubicaría cerca de los 11 puntos. En el caso de las PyMEs, señaló que el financiamiento alcanzó 2,8 puntos del producto y que el stock de crédito creció 73% en términos reales respecto de noviembre de 2023.

Sin embargo, advirtió que muchas empresas continúan enfrentando dificultades para acceder a financiamiento en condiciones razonables.
“Es imposible crecer si no hay crédito de largo plazo y a tasas razonables”, sostuvo.
Caputo remarcó además que las tasas que pagan muchas PyMEs se mantienen muy por encima de las tasas mayoristas de mercado y atribuyó parte de ese problema a la carga tributaria provincial y municipal sobre el costo financiero.
Según explicó, aunque algunas tasas de referencia se ubican en torno al 22% o 23%, muchas empresas terminan enfrentando costos cercanos al 100% anual o incluso superiores, debido a impuestos y cargos adicionales.
Bancos, mora y cambio de modelo
Uno de los tramos centrales de la entrevista estuvo vinculado con el aumento de la mora bancaria y la situación de empresas que quedaron fuera del acceso al crédito tras acumular atrasos financieros.
Caputo consideró que el incremento de la mora resulta “razonable” en un contexto de expansión del financiamiento al sector privado y explicó que el sistema bancario argentino atravesó durante años un modelo orientado principalmente al financiamiento del sector público.
“Antes, más del 50% de los créditos de los bancos iban al sector público”, afirmó.
Según describió, el peso del crédito privado dentro de las carteras bancarias creció significativamente y eso obligó a las entidades a volver a operar con una lógica más tradicional de evaluación de riesgo empresarial.
En ese proceso, admitió, algunos bancos otorgaron créditos de mala calidad y ahora muestran mayor cautela para continuar expandiendo préstamos.
Caputo señaló además que algunas entidades intentan compensar las pérdidas derivadas de créditos incobrables mediante tasas más altas para los nuevos clientes.
“Los bancos empezaron a actuar de bancos y en ese proceso dieron algunos créditos malos”, resumió el ministro.
La diferenciación con Macri y el rechazo a una “transición gradual”
En otro tramo de la entrevista, Luis Caputo buscó marcar una fuerte diferencia entre la política económica del gobierno de Javier Milei y la aplicada durante la gestión de Mauricio Macri.
“Mucha gente comete el error de relacionar este gobierno con el de Macri simplemente porque no era peronista”, sostuvo el ministro, antes de afirmar que ambos modelos son “opuestos”.

Según explicó, la principal diferencia estuvo en la velocidad y profundidad del ajuste fiscal. Caputo señaló que la administración de Macri heredó un nivel de déficit “muy similar” al que recibió el actual Gobierno, pero aseguró que durante los primeros años no avanzó en una corrección significativa de ese desequilibrio.
“El déficit se mantuvo intacto los dos primeros años”, afirmó.
El ministro recordó que, durante aquella gestión, el financiamiento externo permitió sostener una etapa de “euforia financiera” y cubrir el déficit mientras el oficialismo apostaba a una reducción gradual del desequilibrio a partir del crecimiento económico.
“El objetivo era noble y era tratar de reducir el déficit fiscal con crecimiento”, sostuvo. Sin embargo, afirmó que ese crecimiento “no se materializó”, el déficit persistió y finalmente se agotó el financiamiento.
Frente a ese antecedente, Caputo aseguró que el gobierno de Milei avanzó en la estrategia contraria.
“Este gobierno hizo exactamente lo opuesto”, sostuvo.
Según detalló, la actual administración eliminó el déficit fiscal en el primer mes de gestión y avanzó también sobre el denominado déficit cuasifiscal del Banco Central durante los primeros seis meses de mandato.

El ministro definió ese proceso como “un caso de estudio” y volvió a ubicar al equilibrio fiscal como el eje central del programa económico oficial.















