Luis Caputo ganó un respiro tras el anuncio del REPO por u$s 3000 millones que le permitirá más que cubrir lo que faltaba para el vencimiento de u$s 4200 millones que enfrentará este viernes. Los inversores mantienen el optimismo pero miran el mediano plazo y los vencimientos del año.

El anuncio del REPO por u$s 3000 millones a un año y con una tasa anual de 7,4% despejó la poca incertidumbre que quedaba sobre cómo se haría el pago de los vencimientos que debían cubrirse hasta este viernes. Otra señal que envió el anuncio es que se hará sin afectar las reservas, ya que el monto total tomado supera lo que restaba, dado que el Tesoro tenía en su cuenta unos u$s 1900 millones a los que se sumaron los u$s 500 millones que compró el Ministerio de Economía de los fondos que se ofrecieron tras la privatización de las represas del Comahue.

La mira de los inversores se posiciona ahora en los vencimientos para lo que resta del año.

En 2026 se acumulan vencimientos por u$s 19.908 millones, según estimó la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

En este primer tramo de vencimientos, resta aún pagarle u$s 440 millones a organismos internacionales en enero y u$s 825 millones al FMI. El principal desafío volverá en julio, cuando habrá que pagar otros u$s 4200 millones a bonistas.

La cuestión se centra en cómo se conseguirán los fondos para hacer frente a los pagos. “Lo importante es pensar en los próximos pagos, pensando en qué flujo de divisas necesitan para hacer frente a los vencimientos de este año”, planteó Florencia Iragui, economista de LCG.

Es que para este año se proyecta que las exportaciones treparán a más de u$s 90.000 millones, un récord histórico para las ventas exteriores del país, mientras que las importaciones superarían los u$s 80.000 millones.

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“Todo en un contexto en el que el Tesoro o el Banco Central no tengan que vender dólares para mantener el precio del tipo de cambio o que la cosecha sea lo suficientemente grande como para que la oferta no sea captada por la demanda de importaciones, atesoramiento o turismo”, agregó la economista.

Hasta noviembre de 2025 se registraron 11 millones de viajes de argentinos al exterior según Indec. Desde el IERAL de Fundación Mediterránea, estimaron que la salida de divisas para turismo en el exterior. A pesar de este nivel récord, no se espera que el 2026 sea superior al 2025 por la apreciación de Brasil y el mundial en Estados Unidos que genere reserva de los turistas hasta ese entonces. Sin embargo, la cantidad de vuelos internacionales en noviembre fue un 31% superior a los niveles de 2019, mientras que los de vuelos internos están un 5% por encima.

Otra de las alternativas a tener en cuenta hacia adelante la dio el Banco Central: “El fuerte interés demostrado por los principales bancos internacionales afianza el proceso de normalización en el acceso a los mercados de crédito, en sintonía con la caída del riesgo país que acompaña el ordenamiento macroeconómico consistente y sostenible”.

Si bien el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que buscan reducir la dependencia de Argentina con Wall Street y alimentar el mercado financiero local para que gane profundidad.

Sin embargo, se mantiene la expectativa de que Argentina pueda volver a los mercados financieros internacionales.

“Consideramos que una emisión de deuda en el mercado internacional es posible en la medida en que los rendimientos actuales de la curva soberana se mantengan debajo del 10% anual o incluso compriman. Una mejora en la calificación ayudaría mucho en este aspecto”, explicaron desde Puente, con la mira en que una salida a los mercados se concrete hacia mediados de 2026, en la medida en que se mantenga la baja del riesgo país y la mejora en las calificaciones.

Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, coincidió en que probablemente haya que repetir una colocación para cubrir vencimientos: “Si consideramos los vencimientos con organismos internacionales, seguramente sea necesario tomar más crédito con ellos para pagar esos vencimientos. Y si hablamos de los vencimientos con el sector privado, va a haber que salir a tomar crédito para pagar julio, más si está el objetivo de maximizar la compra de reservas por parte del Banco Central”.

Una opción ronda las mesas aunque todavía no toma vuelo. Un tradicional operador de mercado anticipó que esperan el anuncio, no inminente, de un canje de los bonos con vencimiento a 2029 y 2030 colocados en la renegociación de Martín Guzmán.