Advierten que el Gobierno debería contener el gasto público para frenar la inflación

Según un informe de Ieral Fundación Mediterránea, el ritmo de las erogaciones debería acompañar la depreciación desacelerada por la intención del equipo económico de atrasar el tipo de cambio, uno de los puntales de la política antiinflacionaria.

El avance de la inflación a una tasa mensual de 4% en los últimos dos trimestres constituye una de las principales preocupaciones de los analistas, que consideran que la batería de medidas por parte del Gobierno no es suficiente para contener el aumento de los precios.

La más reciente muestra de escepticismo sobre la política antiinflacionaria del equipo económico la dio un informe de Ieral Fundación Mediterránea, que calificó al paquete de medidas del Gobierno como un plan de "bajo perfil", sin horizontes acerca de las políticas fiscal ni monetaria de los próximos trimestres.

En ese sentido, el estudio destaca que la expectativa para el año rondan el 46%, muy lejos del 29% que el Ejecutivo mantiene como meta, y que este alto nivel de inflación responde a "noticias positivas" derivadas del ingreso de dólares y del rebote de la actividad.

"El Central está emitiendo más pesos para comprar dólares en el mercado oficial, por una liquidación de cosecha que apunta a generar un superávit comercial promedio de u$s 1600 millones mensuales entre marzo y agosto", resaltó Ieral, que agregó que los indicadores de actividad comenzaron a mostrar un rebote más intenso en las últimas semanas.

No obstante, el informe enfatiza que el Gobierno debería comprometerse a contener el gasto público a un ritmo que acompañe la depreciación mensual del tipo de cambio, que en abril totalizaría 1,63%, en el marco del atraso cambiario que impulsa el equipo económico con una devaluación del tipo de cambio de 25% en el año.

Fundación Mediterránea estima que el equipo económico no perciba la necesidad de reducir más rotundamente el déficit luego de que en 2020 la emisión de pesos fuera de 95% de la base monetaria y la inflación totalizara un 36%, pero considera que las condiciones que evitaron un alza del IPC aún más alta son irrepetibles.

"A principios de 2020, las reservas netas del BCRA todavía sumaban u$s 12.000 millones, por lo que hubo pesos que se sacaron de circulación por la simple venta de dólares al mercado. Ahora, con u$s 4000 millones de reservas netas, hay escaso margen para esa operatoria", enfatizó, y añadió que la economía cerró 2019 desmonetizada, con lo que con la pandemia que inmovilizó el consumo y la implementación del cepo que encareció la dolarización se incrementaron los depósitos en pesos.

No obstante, Ieral advirtió que si no se recorta lo suficiente el déficit fiscal, el endeudamiento del Banco Central "se acercará a límites riesgosos", luego de que en marzo el Tesoro requiriera asistencia monetaria por $ 135.000 millones, que anticipan la dinámica del segundo trimestre.

Así, de acuerdo al analista Marcelo Romano, para pagar intereses de la deuda del Central, cubrir el rojo del Tesoro y comprar los dólares del superávit comercial, será necesario emitir $ 700.000 millones entre abril y junio, pero con una demanda genuina de pesos de $ 300.000 millones, por lo que el desajuste entre oferta y demanda se acumularía a un ritmo del 5 % mensual desde marzo.

"Así, en este segundo trimestre se puede dar la paradoja de una fuerte liquidación de dólares y, al mismo tiempo, un creciente exceso de pesos", concluyó Ieral, que además sembró dudas sobre la evolución del nivel de actividad y de las cuentas fiscales por las últimas medidas de distanciamiento para contener el coronavirus.

Y agregó: "Para evitar que la brecha cambiaria se amplíe el Banco Central habrá de estar activo interviniendo en los mercados libres del dólar y aspirando pesos a través de la colocación de pases y Leliq."

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