COMMODITIES

Advierten que antes de las nuevas medidas, el maíz en Argentina ya era el más barato de la región

La decisión del Gobierno de aplicar medidas sobre las exportaciones de maíz levantaron polvareda en un sector que está muy sensibilizado por decisiones que productores y analistas consideran negativas para la actividad.

Las nuevas medidas que impuso el Gobierno en relación a las exportaciones de maíz buscan incentivar las ventas al exterior de granos de la campaña pasada antes que las correspondientes a la campaña 2021/22, lo que fue calificado por actores de la cadena como una intervención innecesaria.

En este sentido, analistas aseguran que Argentina podría exportar maíz la campaña 2021/2022 por el equivalente de más de u$s 10.000 millones, al tiempo que eso no obstaculizará la posibilidad de producir para el mercado interno "todo el maíz necesario para la ganadería, avicultura, industria y al precio más barato del mundo".

Tras el cepo a la carne, ahora el Gobierno limita las exportaciones de maíz

Sobre este punto, Juan Manuel Garzón, economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea, aseguró en una serie de tuits que "no hay justificación alguna para manosear la exportación de maíz en ningún caso, pero menos en Argentina". 

Fundamentó su posición con dos datos clave. Por un lado, "Argentina produce 3,7 kilos por cada kilo que consume, compara con 1,4 kilos y 1,1 kilos en Brasil y USA, otros dos importantes exportadores (y libres)".

Además, enfatizó que "Argentina ya tiene el maíz más barato de la región y se preguntó: "¿Cuánto menos quieren pagar los consumos locales? ¿La materia prima debe ser la variable de ajuste de los costos de los consumos locales?"

Desde la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)  sostienen que si la intervención en el mercado del maíz tuviera un efecto similar a los ROE (Registro de Operaciones de Exportación) "los productores podrían perder u$s 1100 millones por año". 

Destaca, además, que no se trata de una política aislada, sino que es un eslabón más en una cadena que se suma "a la intervención de exportación de carne y el temor por el trigo".

Y aclaró que se observa una sucesión de políticas que "lo único que generan es menor producción, menos dólares, menos empleo, menos desarrollo: todo lo opuesto a lo que necesitamos".

En esa lógica, un menor precio del maíz debido a la intervención en las exportaciones, lleva a una menor inversión y menos producción. "Esto repercute de manera directa en el empleo y en el desarrollo del interior productivo, apuntó FADA.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios