Análisis

Una mirada fiscal a través del Data Analytics

En los últimos años hemos podido observar cómo las Autoridades Fiscales, a nivel global y en particular en nuestra región, han incrementado su inversión en tecnología y cómo han implementado nuevas formas de control sobre los contribuyentes y sus operaciones. 

Ello permitió a los Fiscos contar con mayor cantidad de reportes e información, obtener datos de los contribuyentes casi de manera online o inmediata (e-filing, e-invoicing, etc.) y al mismo tiempo manejar datos de manera puramente digital. 

En consecuencia, los Organismos Fiscales se han preparado para requerir más información y además para controlarla o revisarla en menor tiempo y con nuevas herramientas. En adición, a través de las políticas facilitadas por la OCDE para fomentar la transparencia mediante el intercambio de información, en la actualidad el intercambio de datos entre países se hace de manera digital y sistemática.

Bajo este escenario, los Fiscos no solo tienen información de "origen fiscal" sino también de terceras partes, de otros organismos de gobierno, de otros fiscos, incluso de páginas webs y hasta de redes sociales, lo cual, combinado con herramientas de analytics predictivo o machine learning, les permite generar alertas o crear casos para una potencial auditoría fiscal con mínimos esfuerzos.

Del otro lado, las funciones de impuestos de las grandes empresas se encuentran ante un gran desafío dado que resulta difícil tener una visibilidad completa de lo reportado a las referidas Autoridades Fiscales (al nivel de detalle transaccional que se requiere) y por supuesto, casi imposible sobre otras fuentes de información (ej.: redes sociales). 

Por otro lado, a nivel global, ha sido reportado que el 90% de las compañías multinacionales tienen más de un ERP o sistema de gestión, lo cual dificulta aún más la gestión fiscal. Es así como las funciones de impuestos de las compañías destinan casi entre el 40% y el 70% de su tiempo solo al formateo de información o al control de calidad de la información que reciben de los distintos sistemas de información. 

En Argentina, ello cuadra generalmente dentro de los parámetros más altos dada la inmensa cantidad de impuestos y de regímenes de recaudación (retenciones y percepciones) existentes. Por otro lado, se ha reportado que el 40% de la información fiscal presentada a los Fiscos no surge directamente de los sistemas de ERP o de gestión, sino que debe ser preparada de manera especial para cumplir con las referidas obligaciones.

Ante esta situación los contribuyentes se plantean un cambio profundo en las funciones de sus Departamentos de Impuestos a través de la transformación digital del sector encargado de efectuar y controlar las liquidaciones.

Hasta hoy las estrategias de las grandes compañías se habían centrado en:

  1. Mejorar y lograr un mejor reporte de los sistemas de información financieros, trabajando en mejoras de procesos y en la implementación de módulos fiscales.
  2. Implementar software o sistemas de liquidación fiscal, en los casos en que ello sea posible.

En la actualidad se puede notar un gran cambio y se percibe una gran inversión e implementación de herramientas de data analytics para el manejo de datos fiscales y la creación de bases de datos para el reporte y el control de las obligaciones fiscales.

Hoy se observan herramientas de data analytics fiscal que proveen indicadores de control o de generación de alertas que proveen a los funcionarios de impuestos de las compañías de datos muy rápidamente y con visualizaciones amigables y espontáneas, lo cual facilita y sobre todo agiliza la gestión, además de permitir controles adicionales a los efectuados en el proceso normal desarrollado por el liquidador de impuestos. 

Así, se generan alertas sobre potenciales saldos a favor, cruces de bases imponibles para comprobar la razonabilidad de lo declarado, comparaciones entre impuestos, visualizaciones de impacto por región en mapas (mayor peso fiscal absoluto y relativo), entre otras, como también la posibilidad de acceder hasta el más mínimo dato de una transacción determinada. Todo ello se obtiene de manera casi inmediata a la generación del dato y con mínima inversión de tiempo de parte del personal involucrado. 

Por otro lado, el trabajo sobre bases de datos (big data) permite efectuar controles que, ante gran cantidad de campos de información, son impracticables de manera manual. En adición, se pueden generar indicadores de gestión que pueden permitir identificar errores en la información y/o responsables y tratar la solución del error desde la fuente, identificando la causa del error en los datos.

A modo de conclusión, estamos en presencia de un cambio en la manera de liquidar y gestionar los tributos con nuevas tecnologías, lo cual permite a las funciones de impuestos de las compañías enfocarse en las tareas de investigación y análisis fiscal que resultan, en definitiva, las generan más valor a las empresas.


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