

En esta noticia
Villarruel y Macri, en la mira
En los pasillos de Balcarce 50 toman nota. Los principales estrategas políticos de Javier Milei ven con detenimiento el aumento del perfil de la vicepresidenta, quien retomó sus giras por el interior y mantiene actividad casi diaria en redes, con cuestionamientos en los últimos días a la política industrial de su gobierno.
En las inmediaciones del despacho del líder libertario realmente creen que la exdiputada buscará competir en las próximas elecciones. Y fueron lapidarios con su reciente encuentro en La Rioja con el gobernador kirchnerista Ricardo Quintela, uno de los más feroces opositores. “Está haciendo lo que le gusta. Ir a feudos y reunirse con los Insfrán y Quintela de la vida. Le encanta y ya está jugando. ¿No la ves vos como candidata del peronismo?”, decía con una sonrisa un funcionario de la mesa chica que se mensajea a diario con el mandatario.
Por su parte, otro de los apuntados de la semana es Mauricio Macri. Le atribuyen a él que el diputado Fernando de Andreis no haya dado quorum en la sesión por la reforma laboral. Nadie en el Ejecutivo toma serio el argumento de su entorno que da cuenta que “se demoró y llegó tarde”. Sostienen que el fundador del PRO empieza a desmarcarse de cara al año próximo. “Lo que está claro es que Ritondo maneja al 99% del bloque, salvo uno…. Eso le queda a Mauricio”, remató esta pieza clave en el armado político violeta.

Atril “frente a la casta” y transmisión sin VAR
Restan solo detalles formales para el discurso de Javier Milei del próximo domingo, en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Será por la noche y en cadena nacional. Utilizará el mismo atril que el año pasado y estará colocado en el recinto de Diputados, con el presidente de frente a los legisladores y le dará la espalda a Martín Menem, el secretario parlamentario del Senado y su vice, Victoria Villarruel, todos ellos en el estrado que está ubicado más arriba de la plataforma donde expondrá el jefe de Estado.
El equipo de protocolo presidencial llegará en las próximas horas al Congreso. No habrá grandes sorpresas en cuanto a esa organización. Sin embargo, los esfuerzos estarán focalizados nuevamente en la transmisión. Fuentes de la logística oficial señalan que se hará hincapié otra vez en evitar mostrar a la titular de la Cámara Alta. “Está previsto que sea lo mismo del año pasado. Cuando no se vio cuando Milei llegó a la explanada y se encontró con ella y no la saludó. Serán planos cortos para el presidente”, señaló esta fuente técnica, que recordó cómo la televisación “le cortaba” la cara a Villarruel durante más de 60 minutos en la asamblea legislativa del 2025.
En cuanto al discurso del presidente, el texto está en plena elaboración, consignó uno de los colaboradores en la redacción de la narrativa oficial.
“Está en proceso. Hará una revisión de estos dos años y hablará de las reformas de segunda generación que se vienen. De los desafíos que se vienen para este año. Será un discurso ambicioso. Le agradecerá a la gente por el esfuerzo y enfatizará que ahora se empieza a ver luz al final del túnel”, dijo este asistente, que asesora full time al “León”.

En el horizonte, ejemplificó el envío de la reforma del Código Penal, una reforma tributaria, una reestructuración de la ley de financiamiento universitario, el envío de nuevos pliegos en el Poder Judicial, una reforma electoral, entre otros temas que pondrá arriba de la mesa en el Congreso. “Impondrá la agenda todo el tiempo”, afirmaron. Lo que queda afuera de consideración para este año, y posiblemente para el próximo, es la reforma previsional. “Mientras la economía no crezca y no se reduzca el trabajo informal, es imposible”, sentenciaron.
Diputados con mordaza
Si algo aprendió el oficialismo en el Congreso en este tiempo es que la mayoría de los dolores de cabeza se produjeron por errores no forzados. En especial, por apariciones públicas de sus propios legisladores. Esta preocupación ahora se multiplicó tras el éxito electoral de octubre.
Son 95 diputados y 21 senadores violetas. Tal como viene ocurriendo con otros proyectos sensibles, la orden que se bajó desde las altas esferas partidarias es que ninguno podía hablar ante los medios nacionales de la reforma laboral si no era autorizado previamente.
No alcanzaron “las clases” que se dictaron en Casa Rosada. Se les buscó enseñar el reglamento parlamentario y las principales directrices sobre cómo deben desenvolverse “sin meterse goles en contra”. Pero no hubo un coaching generalizado. No interesa eso en el entorno de los Milei. “Son soldados y están ahí para votar lo que pedimos, para defender los proyectos estamos nosotros y algunos diputados puntuales”, recalcó un miembro del gabinete.

Durante la última semana, hubo voceros elegidos con una mano y llamativamente no seleccionaron a libertarios puros, sino que fueron designados, en su gran mayoría, a diputados que vienen del PRO. “Están más preparados y acostumbrados para enfrentar a los medios”, argumentaron desde la Rosada.
“Nos dijeron a comienzos de semana que nadie podía hablar porque todavía hay muchos que no saben manejarse con la prensa y no querían ningún quilombo más y menos con polemizar con ninguno de los gobernadores aliados”, comentó a El Cronista un diputado libertario. En el círculo íntimo del presidente sigue muy fresco el antecedente de Federico Sturzenegger, elogiando el régimen de licencias que terminó siendo extirpado a las pocas horas de su entrevista, generando zozobra para el sostenimiento de todo el proyecto.














