Violencia laboral, una problemática cada vez más expuesta

En un muy interesante informe de la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OAVL), perteneciente al Ministerio de Producción y Trabajo se revela una problemática cada vez más preocupante. Se mencionan 572 casos de violencia laboral denunciados formalmente entre enero y septiembre de 2017. Esta cifra solo contempla el AMBA y las entrevistas que fueron realizadas por la Oficina, es decir, no representa más que la punta de un iceberg.

Entre 2010 y 2017 se recibieron aproximadamente unas 4500 denuncias. Muchos damnificados no se animan a denunciar por miedo o pudor; los más jóvenes, en general, renuncian y se van, y los mayores, por temor a perder la fuente de trabajo.

Globalmente, el movimiento #MeToo, iniciado por la ola de denuncias en el mundo del cine y la televisión, puso a girar una rueda oxidada y casi en desuso que comenzó a expandirse de modo creciente y definitivo llegando a nuestro país. Ya sea que se trate de violencia sexual, física o psicológica, son formas de abusos presentes en la vida laboral y cuyas consecuencias impactan en las personas, la institución, el mercado y el país. La violencia laboral no se da solo de modo vertical descendente, ni es exclusivo de hombres a mujeres. Si bien son mayores los porcentajes de violencia de superiores a subordinados y de varones a mujeres, la violencia instalada no se limita a esos roles. Además, si sumáramos la violencia de los clientes a los empleados y de los empleados hacia los clientes, el conteo de casos sería interminable.

En el ámbito internacional, la OIT plantea la necesidad de prevenir el acoso y la violencia en el trabajo. A su vez, en la 107ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) que se celebrará este año, se abordará el tema de la violencia y el acoso contra mujeres y hombres en el ámbito laboral. Se buscará así concientizar acerca de la problemática.

La humanidad dio un paso cuántico al crear las vacunas. A su vez, con el avance científico-tecnológico, la medicina preventiva puede arribar a diagnósticos más precisos y a la detección temprana de anomalías. Lo cual llegó a la salud a un nuevo nivel, al lograr que la expectativa y la calidad de vida creciera de modo exponencial.

¿Por qué no aplicar la misma lógica en la selección de personal utilizando el conocimiento y la tecnología para detectar tempranamente a los potenciales violentos, a quienes pueden poner en riesgo el clima laboral, la reputación de las empresas y el bienestar de los empleados? ¿Por qué no prevenir, chequeando antes del ingreso las actitudes de los potenciales empleados, no solo sus aptitudes, estudios y su experiencia?

La pregunta que debemos hacernos es ¿Cómo prevenir o alertar sobre los riesgos, para evitar tener luego que accionar frente a las consecuencias de los males y efectos que podrían, en muchos casos, ser previstos?

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