

A finales de 2025, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Rusia declararon el descubrimiento de "restos de una ciudad sumergida" que se encuentran debajo del lago Issyk Kul, en el país de Kirguistán. Este hallazgo, realizado en el área del complejo Toru-Aygyr, ubicado en la región noroeste del lago, pone de manifiesto la existencia de estructuras y objetos que conforman la representación de una metrópolis perdida que quedó enterrada tras un evento sísmico.
El grupo de investigación realizó la excavación en cuatro áreas menos profundas, con profundidades que oscilan entre 1 y 4 metros y en el proceso hallaron artefactos que van desde muelas de molino hasta vigas de madera y muros construidos con ladrillo cocido. Estos hallazgos sugieren la existencia de un asentamiento de considerable magnitud que tuvo relación con la ruta de la seda, un comercio histórico donde los mercaderes intercambiaban seda, especias, metales preciosos y conocimientos culturales.
Asombroso hallazgo: descubrieron una ciudad perdida bajo un lago en Rusia
Un representante de la Russian Geographical Society afirmó: “Todo esto confirma que una ciudad antigua se posaba aquí”, frase que resume la certeza arqueológica tras la excavación preliminar. Los indicios sugieren una vida urbana intensa hasta el inicio del siglo XV.
Entre los hallazgos figura un posible edificio público que podría haber funcionado como mezquita, baño o madressa; en otras áreas afloraron un necrópolis musulmán del siglo XIII y estructuras de adobe en formas circulares y rectangulares. Los enterramientos conservados muestran prácticas islámicas tradicionales con los esqueletos orientados hacia la qibla.

Causas del hundimiento de esta ciudad rusa
Valery Kolchenko, líder de la expedición, señala que la desaparición del complejo se atribuye a un “terrible terremoto” que tuvo lugar a inicios del siglo XV. Sin embargo, los investigadores apuntan que la región fue abandonada antes del desastre, lo cual pudo haber contribuido a la salvación de vidas. Posteriormente, comunidades nómadas establecieron su presencia en el área y en la actualidad, pequeñas aldeas se encuentran dispuestas en la orilla del lago.
Los artefactos han sido enviados a laboratorios para su análisis y datación mediante radiocarbono y espectrometría de masa acelerada. Este proceso facilitará la obtención de cronologías precisas y permitirá comprender la secuencia cultural del lugar.

Por qué importa el hallazgo y qué sigue ahora
Los trabajos continúan: más prospecciones y análisis químicos definirán el alcance del yacimiento y permitirán a los expertos reconstruir la historia de una ciudad que emergió, aunque por poco, del fondo del lago.
Si la datación confirma las hipótesis, Issyk Kul se sumará a la lista de nodos clave del intercambio entre Oriente y Occidente, ofreciendo nuevos datos sobre comercio, religión y vida cotidiana en Asia central. El estudio ampliará el mapa histórico de la ruta de la seda.









