El presidente Gustavo Petro tomó una decisión de fuerza en el Guaviare luego de una sangrienta confrontación entre facciones de las disidencias que tuvo lugar el 27 de mayo en zona rural del departamento. El saldo del enfrentamiento fue de 48 muertos, incluyendo 11 menores de edad, lo que llevó al mandatario a ordenar un operativo militar para recuperar el control de la zona.
El mandatario confirmó personalmente la orden de bombardeo y dio a conocer los primeros resultados: tres disidentes abatidos, un menor rescatado y la incautación de trece fusiles durante el despliegue de la misión.
Tres presuntos cabecillas capturados en Ibagué-Melgar
En simultáneo con el operativo en el Guaviare, se produjo otra detención de peso en la vía Ibagué-Melgar. Efectivos de la Seccional de Tránsito de la Policía capturaron a tres presuntos jefes vinculados a la estructura que lidera alias Iván Mordisco. Dos de ellos son de nacionalidad colombiana y uno ecuatoriano.
Entre los detenidos figura quien responde al alias “Mona” o “Katherine”, señalada como cabecilla de una comisión armada en el Meta. Las autoridades la vinculan con la coordinación de acciones contra la Fuerza Pública y con el traslado de menores reclutados entre los departamentos del Cauca y el Guaviare.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, detalló el material bélico incautado en la operación: más de 1.200 cartuchos calibre 5.56, 18 cargadores para fusil, un cañón para ametralladora y otros elementos que, según indicó, estaban destinados a generar terror en los departamentos de Meta y Guaviare.
Una estrategia para debilitar las estructuras armadas
Desde el Ministerio de Defensa explicaron que los golpes dados forman parte de un plan más amplio para desarticular a los grupos que operan en distintas regiones del país. Estas organizaciones escalaron su violencia en los últimos tiempos, impulsadas por disputas territoriales y por el dominio de economías ilegales.
Las labores de inteligencia continúan activas para identificar a otros integrantes de estas redes y prevenir nuevos choques que pongan en riesgo a las comunidades rurales del Guaviare y los departamentos aledaños.
El Ejecutivo también reafirmó que la Fuerza Pública mantendrá su presencia en la región de manera sostenida, con el doble objetivo de proteger a los civiles y frenar el reclutamiento forzado de menores por parte de los grupos armados ilegales.