

El Gobierno nacional inició el trámite para retirar del servicio activo a un alto oficial del Ejército, en medio de cuestionamientos por el uso indebido de personal militar. La decisión se sustenta en un documento oficial remitido a la Presidencia en abril de 2026.
La medida se produce luego de que salieran a la luz testimonios de soldados que habrían sido asignados a tareas ajenas a sus funciones. El caso generó un fuerte debate sobre los límites del mando y el respeto a las condiciones del servicio.
En este contexto, el retiro del mayor general se convierte en una señal frente a posibles irregularidades en el manejo de subordinados, un tema sensible para la institución militar y la confianza pública.
El documento que activa la salida del general
Un oficio del Ministerio de Defensa formalizó el envío de un proyecto de decreto para apartar del cargo al mayor general Pérez Mahecha Olveiro. El trámite, dirigido a la Presidencia, busca completar el proceso legal necesario para su desvinculación.
Aunque el documento no detalla públicamente las causas, su radicación marca un avance concreto en la decisión del Ejecutivo. Por ahora, no se ha confirmado la fecha exacta en la que se hará efectivo el retiro.

Denuncias por uso indebido de soldados
Las acusaciones surgieron a partir de versiones de uniformados que integraban el esquema de seguridad del general. Según los relatos, habrían sido obligados a realizar labores domésticas en su residencia.
Uno de los testimonios aseguró que fue tratado “como empleadas del servicio”, realizando actividades como limpieza, cocina y atención personal para la familia del oficial. Estas declaraciones motivaron la apertura de una investigación interna para establecer responsabilidades.
Investigaciones y controversia en ascensos
Tras conocerse las denuncias, el Ejército inició un proceso disciplinario para verificar posibles abusos de autoridad. Sin embargo, el caso volvió a generar polémica cuando el oficial fue considerado para un cargo de mayor jerarquía mientras la indagación seguía en curso.
Los testimonios también incluyen mensajes y órdenes directas relacionadas con tareas domésticas, lo que refuerza las sospechas sobre un uso indebido del personal. Este episodio pone en el centro del debate el control interno y la disciplina militar en Colombia.










