

La apuesta por el transporte eléctrico en América Latina da un nuevo salto con la incorporación de buses de última generación en Montevideo, capital de Uruguay. La ciudad recibió una inversión de una empresa china para modernizar su sistema de movilidad y reducir el impacto ambiental del transporte público..
La llegada de nuevas unidades fabricadas por la compañía BYD marca un hito en este proceso. Con esta adquisición, la ciudad refuerza su compromiso con un modelo más eficiente, limpio y adaptado a las necesidades actuales de los usuarios.
Uruguay amplía su flota con buses eléctricos de última generación
Montevideo sumó en octubre pasado nuevas unidades eléctricas a su sistema de transporte, lo que eleva significativamente el número total de vehículos de este tipo en circulación.
Esta expansión forma parte de una estrategia impulsada por las autoridades locales en conjunto con operadores privados.
El intendente Mario Bergara destacó a Xinhua que este paso permite avanzar hacia un sistema “más sustentable, más amigable con el ambiente, más confortable, más accesible y más moderno”, subrayando el enfoque integral del proyecto.

Cómo son los nuevos buses eléctricos
Las nuevas unidades incorporadas al sistema cuentan con tecnología diseñada para mejorar la experiencia del usuario y reducir el impacto ambiental:
- Vehículos con cero emisiones contaminantes durante su operación.
- Piso bajo que facilita el acceso a personas con movilidad reducida.
- Conectividad a internet y puertos de carga para dispositivos.
- Pantallas internas que informan sobre el recorrido y paradas.
Además, estas unidades presentan niveles de ruido considerablemente más bajos, lo que contribuye a mejorar el entorno urbano.
Cuál es el impacto en el medio ambiente de este cambio
El cambio hacia buses eléctricos tiene efectos directos en la reducción del consumo de combustibles fósiles y las emisiones de gases contaminantes:
- Cada unidad evita el uso de miles de litros de diésel al año.
- Se reduce de forma significativa la emisión de CO2 por vehículo.
- Las baterías permiten recorridos de hasta 300 kilómetros.
- Se optimiza el rendimiento energético del transporte público.
Este modelo no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también fortalece la transición hacia un sistema de transporte más limpio y alineado con los desafíos ambientales actuales.











