

El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció el domingo 27 de septiembre que ordenó al Ministerio de Hacienda y al equipo económico del Gobierno iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar una salida a la situación de las finanzas públicas del país. El mandatario hizo el anuncio durante una alocución televisada y no detalló todavía cuáles serían las condiciones que Colombia llevaría a una eventual negociación.
De acuerdo con De La Espriella, el Gobierno recibió unas cuentas públicas que considera críticas y enfrenta dificultades para cubrir simultáneamente las obligaciones de deuda y los gastos de funcionamiento. El presidente atribuyó parte de esta situación al manejo de la administración anterior, una interpretación que corresponde al diagnóstico político y económico de su Gobierno.
El acercamiento al FMI se produce mientras Colombia enfrenta importantes necesidades de financiamiento.
¿Por qué Colombia buscará conversaciones con el FMI?
Según explicó De La Espriella, el Gobierno considera necesario buscar alternativas ante la presión que existe sobre las cuentas públicas. Durante su intervención, afirmó que el Estado enfrenta dificultades para cubrir sus obligaciones y que la situación fiscal no se refleja completamente en la actividad económica que se observa en las calles.
El presidente también vinculó parte de esa situación con lo que describió como una economía paralela sostenida por recursos provenientes de actividades ilícitas. Asimismo, cuestionó el manejo de las finanzas realizado durante el Gobierno anterior y afirmó que su administración investigará las irregularidades que considere correspondientes.
Estas son declaraciones del mandatario, quien no presentó en la alocución mayores detalles sobre las medidas que propondrá en las conversaciones con el organismo internacional.

¿Cuál es la situación de las finanzas públicas de Colombia?
Entre los datos mencionados por el Gobierno se encuentra el nivel de endeudamiento público. La información oficial del Ministerio de Hacienda proyectaba para 2026 una deuda consolidada del Gobierno General cercana al 60,6 % del PIB, mientras que la deuda agregada se ubicaba en una proyección del 71 % del PIB.
El escenario fiscal también contempla un déficit ya que en su alocución, De La Espriella afirmó que la previsión para este año se situaba en el 7,4 % del PIB y advirtió que los gastos asociados a la reconstrucción después del terremoto de agosto pueden aumentar la presión sobre las cuentas públicas. El Ministerio de Hacienda, en documentos previos de planeación fiscal, había proyectado para 2026 un déficit del Gobierno Central de 6,2 % del PIB.
El terremoto del 10 de agosto añadió nuevas necesidades de gasto para la atención de las zonas afectadas y la reconstrucción. De hecho, el Gobierno ya había señalado que la emergencia tendría efectos sobre el presupuesto de 2027 y que las finanzas públicas enfrentaban un escenario de presión.










