Pipi Piazzolla: "Cuando quiero música de verdad, escucho la de mi abuelo"

Se cumplieron 25 años de la muerte del gran revolucionario del tango del siglo XX. Para su nieto, considerado el mejor baterista de jazz del país, "finalmente, Astor ganó la batalla".

Pipi Piazzolla:

“¿Sos algo del músico?”. Es la pregunta típica que le hacen cuando dice su nombre. Y la respuesta provoca muchas reacciones, esté donde esté: ya sea en un avión rumbo a Rusia o en la sala de conciertos de una universidad en los Estados Unidos. Sí, es el nieto de Astor Piazzolla. Sí, es músico. Pero no hace tango, sino jazz. Y no toca el bandoneón, sino la batería. Una elección que lo salvó de las comparaciones con su abuelo Astor, el maestro, el genio, el innovador del tango, el mejor músico argentino del siglo XX. 

Hay que subir dos pisos para llegar a su estudio, donde aparece el instrumento al que se lo asocia. En realidad, son tres las baterías. Sus tesoros. Pero falta la primera, aquella que le regaló su abuelo y ahora la tiene, en préstamo, un amigo que vive en el Sur, “porque a los instrumentos hay que hacerlos sonar”.

Su más reciente producción discográfica, 3001. Proyecto Piazzolla, fue nominado como mejor álbum del año en los Premios Gardel. Ya lo ganó con Piazzolla plays Piazzolla, en 2012, también con Escalandrum, el sexteto del cual es líder desde 1999. Formado por tres saxos, batería, piano y contrabajo, el grupo incorporó, para su nueva placa, a la cantante Elena Roger. Y, en un abierto homenaje, recorre títulos emblemáticas de la obra de Astor Piazzolla, como Balada para un loco, Los pájaros perdidos, Balada para mi muerte y Chiquilín de Bachín.

¿La música de tu abuelo necesitó el futuro para ser comprendida?
Sí, se agigantó y cada vez pega más fuerte. Es muy popular dentro del jazz, de la música clásica y del tango. Creo que se universalizó, por sus cualidades, entre la generación de ahora y la de mi papá, donde todos bancamos a Piazzolla. Tal vez la generación anterior a mi viejo, no. Pero creo que, finalmente, mi abuelo ganó la batalla.

¿Te apena que no haya llegado a verse reivindicado?
Es que lo vio en el extranjero. Tal vez no acá, donde tenía a muchos de su generación en contra: le tenían bronca y celos porque él era muy bueno y avanzaba, avanzaba, avanzaba. Y la pegaba afuera. Pero creo que, a la larga, le convino: sus enemigos terminaron siendo sus impulsores. 

Daniel (Pipi) Piazzolla, nacido en 1972, en brazos de su abuelo Astor

Astor recaló dos veces en Nueva York, ambas en calidad de residente. En 1925 lo llevaron sus padres, Vicente Piazzolla y Asunta Manetti. Nonino y Nonina, para la posteridad. Tenía 4 años. La segunda vez fue en 1958. A los 37, ya casado y con dos hijos, emprendió la aventura de afirmar su profesión. No eran tiempos pródigos para trabajar únicamente como arreglador por encargo, así que consiguió un puesto de traductor en un banco, ya que hablaba fluidamente inglés, francés e italiano. El primer día de trabajo salió de su casa muy temprano, llegó a la esquina de su futuro empleo, se sentó en un banco... Y nunca se presentó. “Miró el banco desde el banco”, bromea su nieto.

Daniel Piazzolla, su padre, tenía un restaurante en el cruce de Maure y Avenida del Libertador. Lo Más Pancho, le había puesto. Allí estaban él y Astor cuando llegó Pipi, después de su primer día en la facultad. Se había anotado para estudiar marketing. “Fui a una clase, nada más. Cuando me mandaron a leer unos diarios económicos, dije: ‘Esto no es para mí’. Llegué al restaurante, donde también trabajaba, y se lo conté a mi viejo. El agarró los apuntes, los partió en mil pedazo, los tiró por el aire y dijo: ‘¡Qué bueno! Vamos con todo’. Y mi abuelo se me acercó y me dijo: ‘Grande, pibe. Sé músico. Sé pobre, pero feliz”. 

¿Sentiste presión familiar para ser el mejor batero del país?
Mi papá hipotecó su departamento para que me fuera a estudiar a Los Ángeles, así que era consciente de que tenía que hacer las cosas bien por la familia, más que nada. Y, además, tenía una pasión increíble por el instrumento. Estoy orgulloso porque no falté ni un día. Además, había que hacer 300 horas de práctica por trimestre y yo metía 800 horas.

¿Es cierto que, cuando un profesor descubrió que sos nieto de Astor, hizo que la clase se pusiera de pie?
Sí, fue así. Éramos 70 y todos tocaban mejor que yo. Pero el profesor les pidió que se parasen y me saludaran con una reverencia... Fue una presión. Me puse a practicar más que nunca para poder emparejar con el resto, que me miraba como diciendo: “Viejo, ¿a ver cómo tocás?”. Practicaba todo el tiempo. En un año, fui a la playa sólo un día. Llegué siendo el peor de los 70 bateristas y terminé ternado como el mejor de la escuela. Fue increíble. Pasaron más de 20 años y nunca volví. Pero tengo muchas ganas de hacer un viaje el año que viene o el otro, con mi familia.

¿Sabés que tenés fama de exigente, como tu abuelo? 
No soy duro, simplemente les cuento a mis alumnos todo lo que hice para lograr lo que soy, todo lo que estudié, todo lo que practiqué. También el tema de la puntualidad, el profesionalismo, la buena onda, no tener envidia, dejar el ego de lado. Y esto de entregar la vida por el instrumento, si es lo que más te gusta hacer. Trato de meterles esa filosofía, que es infinita: la música nunca se termina. 

A mí no me molesta que me pregunten por mi abuelo, contesto todo. Ahora, con el tema del ‘peso del apellido’... Tengo 45 años ¡y me lo preguntan desde los 14! Pesó, obviamente, en las épocas de estudio, cuando los profesores pretendían que me sacara 10. Y también, cuando empecé a tocar: nadie me conocía pero había cierta expectativa. Creo que si uno se prepara fuerte, supera la presión.

¿Qué consejos te dio Astor cuando elegiste la batería?
Que escuche mucho jazz, que elija a los mejores maestros y que me mate estudiando.

Piazzolla plays Piazzola fue tu primer acercamiento, en 2011, a la obra de tu abuelo. Ya Escalandrum llevaba 12 años. ¿Necesitabas tomarte tiempo para enfrentar el desafío?
Siempre fui consciente de que, mejor que mi abuelo, no lo va a hacer nadie. Entonces, con el tiempo fue surgiendo la idea de tocar su música para sonar más urbanos como banda de jazz. Para tocar un estilo, es muy importante aprender la raíz; y si querés sonar urbano, tenés que conocer la música de Piazzolla. Empezamos a hacerlo en la sala de ensayo y me pareció muy bueno que hubiera un poco de improvisación y que no estuvieran los instrumentos tradicionales, por lo menos para encararlo yo, como familiar.

¿Creés que te hubiera dicho, otra vez, ‘¡Bien hecho, pibe!’?
No sé lo que me hubiera dicho mi abuelo... Sí sé que a él le gustaba que lo versionaran de manera distinta: lo que más le enojaba era que lo tocasen igual que él. Se ponía muy contento cuando los rockeros lo interpretaban, por ejemplo. Calculo que le habría gustado...

Daniel y Pipi -hijo y nieto de Astor, respectivamente- protagonizaron la Edición Especial Día del Padre de Clase Ejecutiva en el mes de junio.

¿Qué distingue a un músico excelente de un genio, como fue tu abuelo?
La universalidad y la cantidad de su obra. Mi abuelo escribió más de 2 mil partituras. Y todas con un mensaje muy profundo, porque son melodías que te llegan a las entrañas, utilizando técnicas de composición y armonías increíbles. Compuso para todo tipo de grupos: dúo de guitarra, flauta, chelo, cuarteto de cuerdas, orquesta sinfónica, concierto para bandoneón y orquesta, sinfónico; también, música cantada, de película. Inagotable. Pensá que debutó con Carlos Gardel en Nueva York y, a los 19, cuando tocó con la orquesta de Pichuco Troilo, que era la más importante del país, se sabía de memoria todos los instrumentos. Era impresionante.

¿En qué momento te gusta escuchar la música de tu abuelo? 
Me encanta cuando me voy a dormir. Me gusta mucho Camorra, y también Soledad, una milonga hermosa Cuando quiero escuchar música de verdad, escucho la de mi abuelo. 

Comentarios3
carlos horacio Berberian
carlos horacio Berberian 06/07/2017 11:34:20

yo PINK FLOYD

carlos horacio Berberian
carlos horacio Berberian 06/07/2017 11:31:42

YO PINK FLOYD

Enrique R. Sottil
Enrique R. Sottil 06/07/2017 11:19:03

!! Para ,,,,para que no es para tanto,....

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