Turismo

El hotel del sur que está en una playa protegida y paradisíaca

Ubicada en un lugar único del país, esta posada sobrevive a la dura situación económica año tras año.

En la Patagonia argentina se encuentra "La Posada de la Luna", una hostería frente al mar que da la sensación de vivir en un paraíso natural.

Edificada sobre un cordón medanoso, la posada ofrece una vista panorámica de toda la costa, con acceso directo a la playa desde todo el complejo.

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"La Posada de la Luna" está a pocos metros de una bajada vertiginosa que culmina al pie de Playas Doradas, una zona balnearia en Sierra Grande, Río Negro. Su arena fina es la única en el país, producto de la fragmentación de cuarzo y sílice. El contacto de los rayos solares con estas arenas produce un reflejo dorado que le da el nombre al balneario.

Su dueño la empezó a construir en 1988 con sus propias manos y pudo abrir las puertas a los turistas recién en 1994, cuando el lugar era aún más inhóspito que en la actualidad y su gente se encontraba en la quiebra por la parálisis que generó el cierre de una mina de hierro.

La tragedia de Sierra Grande

Hacia el año 1944 se descubrió el Yacimiento de Hierro de Sierra Grande, luego de años de exploración del suelo. En el año 1969 comenzó a desarrollarse la explotación de la mina.

Luego de muchos años de trabajo y tratativas, la zona creció económicamente al igual que el yacimiento. Ya contaba con Plantas de Preconcentrado, Concentrado, Ferroducto, talleres de mantenimiento, un área industrial y embarcadero.

Sin embargo, todo eso cambió cuando en 1991, el entonces presidente Carlos Menem cerró la mina. El corazón económico del lugar se detuvo por completo.

Por suerte, la hostería captó la atención de algunos periodistas que ayudaron a que el lugar empezara a hacerse conocido como un secreto bien guardado en un rincón solitario y de belleza salvaje.

Hasta hoy, si bien hay otro tipo de alojamientos, es la única hostería que funciona como tal y se mantiene abierta durante buena parte del año.

Islote Lobos, una esperanza turística

A unos 50 km de Sierra Grande, sobre la costa marítima, se encuentra el Complejo Islote Lobos, un área protegida que abarca unas 4000 ha, gran parte de ellas de carácter marítimo.

Esto podría convertirse en materia turística, ya que hay un proyecto para convertirlo en parque nacional. Hoy es un área protegida provincial de casi 20.000 hectáreas y 35 kilómetros de costa atlántica, que alberga desde pumas hasta pingüinos de Magallanes.

Para que se concrete la creación del parque nacional, aún falta la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación.

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