El Congreso capitalino aprobó reformas a la Ley de Educación local, en un esfuerzo por dotar a las escuelas de la Ciudad de México de una educación sexual integral.
Esta medida incluye la incorporación de actividades y talleres orientados a la prevención de embarazos no planificados, así como infecciones de transmisión sexual y violencia sexual.
Las modificaciones fueron autorizadas por el Pleno tras un exhaustivo análisis de iniciativas promovidas por legisladores de diversos grupos parlamentarios.
La iniciativa está enfocada principalmente en los estudiantes de nivel medio superior y superior, quienes recibirán información detallada para fortalecer su capacidad de tomar decisiones informadas respecto a su salud y bienestar.
El propósito de estas reformas es que las y los jóvenes cuenten con las herramientas necesarias para resguardar su integridad física, emocional y sexual.
Modernización de las escuelas en la Ciudad de México
La diputada María del Rosario Morales Ramos, integrante de la Asociación Parlamentaria Progresista de la Transformación, expuso que la reforma tiene como objetivo fundamental garantizar derechos esenciales vinculados a la salud sexual y reproductiva de las juventudes.
Durante la presentación del dictamen, afirmó que “vamos a garantizar el derecho humano a la sexualidad; a la planificación familiar; el uso correcto de anticonceptivos; la prevención y detección oportuna de enfermedades e infecciones de transmisión sexual, así como la prevención del acoso y abuso sexual”.
La legisladora sostuvo que estas herramientas permitirán que los estudiantes dispongan de información suficiente para reducir riesgos y fortalecer su capacidad de identificar situaciones que puedan poner en peligro su bienestar.
- Uso correcto de métodos anticonceptivos.
- Prevención de infecciones de transmisión sexual.
- Detección temprana de violencia sexual.
- Prevención del acoso y abuso sexual.
- Derechos sexuales y reproductivos.
- Toma de decisiones informadas sobre la salud.
El objetivo: prevenir embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y violencia
La reforma se fundamenta en la premisa de que la educación sexual no debe restringirse únicamente a los aspectos biológicos. Según Morales Ramos, esta constituye una herramienta de prevención, salud pública y garantía de derechos dirigidos a adolescentes y jóvenes.
“Hablar de educación sexual integral es hablar de prevención, de salud, de derecho y de protección para nuestras infancias y juventudes”, expresó la diputada en el transcurso de la discusión del dictamen.
Asimismo, advirtió que la desinformación ha contribuido durante años a problemas como embarazos tempranos, enfermedades de transmisión sexual, violencia, acoso y abuso.
La representante popular detalló que muchos adolescentes no logran identificar cuándo enfrentan situaciones de violencia sexual debido a la carencia de información adecuada, lo que retrasa la solicitud de ayuda e incrementa su vulnerabilidad.