

En el estado de Washington existe una ley estatal que regula un comportamiento común en varios lugares del mundo y subestimada por gran parte de la población, a excepción de escenarios extremos como las pandemias. Esta norma, penaliza a quienes salen a la calle enfermos.
El Código Revisado de Washington (RCW) incluye todas las leyes estatales vigentes a la fecha, incluyendo las aprobadas por la legislatura como las promulgadas por el gobernador de turno. Asimismo, también las aprobadas por los votantes durante las elecciones.
Dentro de este compilado, se encuentra el RCW 70.54.050: sanción por exponer con una enfermedad contagiosa a otras personas. En Washington, esta acción se clasifica como un delito menor.

Por decisión del gobierno, castigarán una por una a estas personas: ¿Qué dice exactamente la ley en Washington?
Según lo que establece el RCW: "Comete un delito menor quien, de forma voluntaria, se exponga en un lugar público de manera que pueda contagiar a otras personas una enfermedad infecciosa, salvo que se trate de un traslado necesario hecho sin poner en riesgo a la población. También comete un delito menor la persona que tiene la enfermedad y expone a otros sin que estos lo sepan".
Es decir, cualquier persona que sepa que padece una enfermedad infecciosa y se exponga en lugares públicos, poniendo en riesgo a otros, podría ser sancionada. Lo mismo aplica incluso si el contacto es con pocas personas. En este sentido, también podría ser penalizado invitar a alguien a su casa en ese estado sin advertirle del riesgo.
Castigarán a todas las personas que salgan a la calle enfermos: ¿Cuál es la sanción que se aplica en cada caso?
En la ley no se especifica una pena particular para este delito, por lo que pasa a estar bajo el esquema de reglas generales. Por lo tanto, según la sección 14 del capítulo 1 del Código Criminal de Washington, la persona condenada puede recibir una pena de hasta 90 días de cárcel en una prisión del condado o una multa de hasta 250 dólares.
Está claro que lo especificado anteriormente son los máximos, en la práctica no se suelen aplicar de forma masiva y suelen reservarse para enfermedades más graves y situaciones más puntuales como no informar sobre la presencia de HIV previo a tener relaciones sexuales.











