En medio de apagones, escasez de combustible y dificultades para importar productos básicos, Cuba volvió a quedar en el centro de la tensión geopolítica. Dos potencias movieron fichas en las últimas horas: una con asistencia alimentaria millonaria ya en marcha y otra con un respaldo político explícito frente a nuevas sanciones.
Mientras Xi Jinping mantiene activo un programa de ayuda con financiamiento y envíos de arroz, Vladimir Putin reafirmó desde Moscú que Rusia no aceptará medidas de presión adicionales contra la isla y prometió profundizar la cooperación bilateral.
¿En qué consiste la ayuda clave que ya envía China a Cuba?
El plan aprobado por el gobierno chino contempla u$s 80 millones destinados a insumos esenciales y equipamiento eléctrico, junto con un donativo de 60.000 toneladas de arroz. El objetivo es reforzar el abastecimiento en un contexto de faltantes y tensiones logísticas internas.
Del total comprometido, ya se despacharon 4.800 toneladas en un primer envío. Parte del cargamento fue descargado en La Habana para cubrir el occidente del país y otra porción equivalente llegó a Santiago de Cuba, apuntando al abastecimiento en el oriente.
Detalles del paquete
- u$s 80 millones para necesidades urgentes.
- 60.000 toneladas de arroz en entregas escalonadas.
- 4.800 toneladas ya enviadas en la primera etapa.
¿Cómo Rusia salió en defensa de Cuba frente a nuevas sanciones?
En paralelo a la asistencia alimentaria, Rusia reforzó su respaldo político. Tras reunirse con el canciller cubano en el Kremlin, Putin aseguró que su país continuará apoyando a la isla en la defensa de su soberanía y rechazó cualquier intento de bloqueo adicional.
El gobierno ruso también dejó abierta la posibilidad de ampliar la cooperación energética y humanitaria. Este apoyo cobra relevancia mientras Cuba enfrenta serias dificultades para importar combustible, lo que impacta en la producción eléctrica y en la distribución de alimentos en distintas provincias.