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En Estados Unidos, las decisiones sobre custodia de menores se rigen por normas que buscan evitar que un progenitor eluda una orden judicial tras mudarse a otro estado y asegurar que las decisiones se basen en lo que conviene más al niño. Existen dos leyes fundamentales en este contexto, la Ley de Prevención del Secuestro Parental (PKPA) o Parental Kidnapping Prevention Act y el principio conocido como el interés superior del niño.

Estas normativas generan un marco legal en el que una madre que haya perdido la custodia de su hijo bajo criterios judiciales no puede simplemente obtenerla mudándose a otro estado con el menor. La interpretación de la Justicia actual enfatiza que el traslado de residencia no altera la custodia original, porque los tribunales deben reconocer y hacer cumplir las órdenes vigentes entre estados.

Cómo funciona la Ley de Prevención del Secuestro Parental para la custodia de un hijo

La Ley de Prevención del Secuestro Parental (PKPA) es una ley federal promulgada en 1980 que establece estándares nacionales de jurisdicción para resolver disputas de custodia interestatales. Esta ley obliga a que los estados reconozcan las órdenes de custodia emitidas por tribunales de otros estados si se ajustan a sus reglas, de modo que una orden válida no puede ser modificada en otro estado sin cumplir con las condiciones de la propia PKPA.

El propósito de esta ley fue impedir el llamado “forum shopping”, es decir, que un progenitor lleve al niño a otro estado para buscar un fallo más favorable. Según la PKPA, los tribunales dan prioridad al estado del domicilio habitual del niño, donde vivió al menos seis meses antes de iniciar un caso de custodia, y deben hacer cumplir la orden original en otros estados.

Cómo interfiere la Ley del mejor interés del niño para la custodia de un hijo

Cuando una madre pierde la custodia bajo el criterio del interés superior del niño y hay una orden judicial firme, la PKPA requiere que otros estados reconozcan esa decisión y no la modifiquen simplemente porque el menor se haya mudado.

Esto significa que no puede obtener la custodia trasladándose con su hijo a otro estado, porque la orden original sigue siendo válida y vinculante, salvo que el tribunal que emitió la orden inicial ya no tenga jurisdicción o haya declinado ejercerla bajo las reglas de la PKPA.

El sistema judicial estadounidense mantiene leyes estrictas sobre las disputas por la custodia de un menor de edad. Fuente: Archivo.
El sistema judicial estadounidense mantiene leyes estrictas sobre las disputas por la custodia de un menor de edad. Fuente: Archivo.Freepik

De este modo, el sistema legal estadounidense procura estabilidad para los menores evitando que la custodia se reabra automáticamente en cada estado al que se mude una familia. Las decisiones de custodia se mantienen firmes y se definen según el bienestar del niño, no por la intención de uno de los padres de cambiar de tribunal o de estado.