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El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) confirmó que las viviendas construidas, rehabilitadas o adquiridas con fondos del programa federal HOME deben tener instaladas alarmas de monóxido de carbono. Los propietarios que no cumplan con la norma podrán enfrentar sanciones.

La exigencia está contemplada en el Código de Regulaciones Federales, en la sección 24 CFR § 92.251. Alcanza a proyectos de construcción nueva, rehabilitación y viviendas de alquiler que reciben asistencia del programa HOME en todo el país.

¿Qué exige la norma sobre las alarmas de monóxido de carbono?

Cada unidad de vivienda debe contar con una alarma de monóxido de carbono instalada según los estándares que fija HUD. La exigencia se suma a la instalación obligatoria de detectores de humo cableados en cada nivel de la vivienda.

Los detectores de humo deben ubicarse cerca de cada área de dormitorio, en sótanos y en espacios comunes de los edificios. La norma también fija distancias máximas respecto de las puertas de acceso a los dormitorios.

Los requisitos de instalación incluyen:

  • Un detector de humo en cada nivel de la vivienda
  • Alarmas cerca de cada área de dormitorio y en sótanos
  • Cobertura dentro de un radio de 21 pies desde la puerta de un dormitorio
  • Sistemas de alarma adaptados para personas con discapacidad auditiva
Cada unidad de vivienda debe contar con una alarma de monóxido de carbono instalada según los estándares que fija HUD. Fuente: Shutterstock.
Cada unidad de vivienda debe contar con una alarma de monóxido de carbono instalada según los estándares que fija HUD. Fuente: Shutterstock.

¿Cómo se controla el cumplimiento y qué pasa si no se respeta la norma?

Las agencias locales que administran los fondos HOME deben inspeccionar los proyectos. Las viviendas de alquiler reciben una primera revisión dentro de los 12 meses posteriores a la finalización de la obra y luego cada tres años, sobre una muestra de unidades.

Si se detectan fallas de seguridad, deben corregirse de inmediato. En el resto de los casos, el propietario tiene hasta 12 meses para resolver el problema; si la vivienda fue adquirida para uso propio y no cumple con la norma, el comprador dispone de un plazo de entre 6 y 12 meses para regularizarla.