

Comer o beber al volante no es ilegal en Texas. Pero si esa distracción provoca una infracción de tránsito, el conductor puede terminar con la licencia suspendida. El Departamento de Seguridad Pública (DPS) aplica esa sanción a quienes acumulan varias violaciones.
La suspensión no depende de un solo incidente, sino del historial de manejo. El DPS puede aplicarla si el conductor acumula cuatro infracciones de tránsito en 12 meses, o siete en 24 meses. Este mecanismo reemplazó al antiguo sistema de puntos, eliminado en 2019.
¿Cómo comer al volante puede terminar en una suspensión?
Comer o tomar café mientras se maneja no genera una multa automática. El problema aparece si esa distracción causa un movimiento brusco, un frenazo o una maniobra insegura. En ese caso, la policía puede identificarlo como conducción imprudente.
La ley de Texas define la conducción imprudente como manejar con total desatención por la seguridad de otras personas o bienes. La infracción puede derivar en una multa de hasta u$s 200 o arresto. Cada condena queda registrada en el historial del conductor.

¿Qué pasa si se acumulan varias infracciones?
Cuando un conductor suma cuatro infracciones de tránsito en un año, o siete en dos años, el DPS puede iniciar el proceso de suspensión de la licencia. Estas reglas aplican a cualquier tipo de infracción de manejo, no solo a las vinculadas con la comida.
Manejar con la licencia suspendida es delito en Texas y puede derivar en cargos penales adicionales. Los conductores pueden reducir el impacto de una infracción tomando un curso de manejo defensivo aprobado por el estado, que en algunos casos evita que quede registrada.












