

La Health University of Utah advierte a todas las personas que utilizan gafas de ver sobre un error común al momento de limpiar los anteojos que puede terminar rayando las lentes.
“Definitivamente hay una forma correcta y una incorrecta de limpiar tus gafas”, asegura la universidad y enlista una serie de consejos para llevar a cabo esta tarea de la mejor manera posible.
Todos lo estamos haciendo mal: los anteojos no deben limpiarse de esta forma
Entre los consejos recopilados por la institución, se indica no limpiar los cristales utilizando pañuelos descartables, toallas de papel o papel higiénico. Aunque estos materiales son cómodos de utilizar y prácticos de conseguir, pueden rayar las lentes, dejar marcas e incluso desprender pelusa que queden pegadas.
Intentar limpiar este elemento de uso diario con la remera también es sumamente común y la universidad es más flexible sobre este punto. “Puede servir si no tienes otra cosa”, se indica. No obstante, no es lo recomendado porque la tela puede resultar abrasiva para los cristales y, además, las prendas suelen acumular polvo y aceites capaces de provocar rayones, sobre todo si los cristales están en seco.
Otro punto contraindicado es el uso de limpiadores domésticos porque contienen amoníaco, que puede dañar los cristales.

Qué se recomienda para limpiar los anteojos
Como método de limpieza, el consejo es lavar cristales y armazones con detergente líquido para platos y usar un repasador para secar el agua.
El uso de paños de microfibra también es altamente recomendado porque están pensados para usarse en seco y pueden ayudar a eliminar los aceites del cristal.
Finalmente, otra opción son los limpiadores comercializados en las ópticas, que están específicamente pensados para anteojos y no dañan los cristales.












