

Rociar canela con alcohol en la puerta de la casa se convirtió en un truco casero cada vez más recomendado para ahuyentar mosquitos. La mezcla actúa como una barrera aromática que dificulta que estos insectos detecten a las personas.
El repelente se prepara con canela y alcohol etílico, dos ingredientes accesibles y económicos. No requiere insecticidas ni productos industriales, por lo que se volvió una alternativa popular para quienes buscan opciones naturales.
¿Por qué funciona la canela con alcohol como repelente?
La canela contiene cinamaldehído, un compuesto aromático que interfiere con los receptores que usan los mosquitos para ubicar el calor corporal y el dióxido de carbono. Esto reduce su capacidad de localizar a las personas.
El alcohol cumple una doble función: extrae los aceites esenciales de la canela y ayuda a dispersar el aroma en el ambiente al evaporarse. Juntos generan una infusión concentrada y volátil, más efectiva que la canela sola.

¿Cómo se prepara y dónde se debe aplicar?
La preparación es simple: se combina canela en rama o molida con alcohol de 70% o más, y se deja reposar entre 24 y 48 horas antes de usarla. El líquido resultante se aplica con atomizador.
Los mejores resultados se logran al rociar la mezcla en:
- Puertas y marcos de acceso
- Ventanas
- Cortinas
- Terrazas o patios techados
Se recomienda aplicarla al atardecer, cuando los mosquitos están más activos y evitar el contacto directo con la piel, ya que el alcohol puede resecarla o irritarla.













