

Laura Davies y David Buchanan construyeron su vivienda en Almería, España, con más de 300 neumáticos, botellas y latas recolectadas de la basura. La pareja vive hoy en una casa autosuficiente, conocida como Earthship, que genera su propia electricidad con paneles solares y no depende de la red pública.
El matrimonio se instaló en España en 2002 y decidió replicar el modelo Earthship, ideado por el arquitecto estadounidense Michael Reynolds en la década de 1970. La construcción comenzó en 2007, sobre un terreno de 50 acres, con la ayuda de amigos y voluntarios que se sumaban a los trabajos una vez por semana.
¿Cómo construyeron la casa con materiales reciclados?
La estructura se levantó con neumáticos compactados con tierra, que funcionan como bloques de construcción. Botellas y latas se usaron para completar paredes y detalles del diseño, mientras que puertas y otros elementos se consiguieron fuera de contenedores de basura.
La vivienda tiene 860 pies cuadrados (unos 80 metros cuadrados) y utilizó más de 300 neumáticos compactados. Buchanan y Davies calculan que reproducir solo la cocina y el living, de unos 375 pies cuadrados, costaría cerca de u$s 12.000 con estos materiales.
Además de los materiales reciclados, la casa incorpora elementos tradicionales del diseño Earthship, adaptados por la pareja:
- Neumáticos compactados con tierra, usados como bloques estructurales
- Botellas y latas incorporadas en paredes y detalles
- Ventanas orientadas al sur para captar calor solar
- Techo recolector de agua de lluvia
- Domo geodésico con tres claraboyas, inspirado en la arquitectura morisca

¿Cómo logra la casa funcionar sin pagar electricidad?
El diseño Earthship capta energía solar de forma pasiva a través de las ventanas orientadas al sur, lo que mantiene la temperatura interior estable durante todo el año. Paneles solares cubren el resto del consumo eléctrico de la vivienda, sin conexión a la red pública.
La casa también recolecta agua de lluvia para uso diario y riego, sin depender de un sistema municipal. Desde que se mudaron en 2014, la pareja sigue haciendo mejoras, aunque aseguran que la construcción nunca llegará a un punto de finalización total.













