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El Gobierno nacional enviará a sus agentes hogar por hogar en situaciones puntuales y excepcionales de personas y familias que hayan olvidado hacer esto: responder avisos oficiales vinculados a su situación impositiva.
La medida está prevista en los protocolos vigentes y se activa solo cuando los intentos formales de contacto no reciben respuesta.
En la práctica, las visitas presenciales no son habituales. La autoridad fiscal prioriza el contacto por correo postal y otros canales autorizados antes de evaluar un encuentro en el domicilio o en el lugar de trabajo, con el objetivo de verificar información o resolver trámites pendientes.
¿Por qué el Gobierno nacional enviará a sus agentes hogar por hogar?
El envío de agentes hogar por hogar ocurre cuando una persona o familia ignora comunicaciones previas relacionadas con impuestos, auditorías o deudas. El primer contacto casi siempre se realiza por carta enviada por el Servicio Postal de Estados Unidos y solo ante la falta de respuesta se consideran otras instancias.
Estas acciones están a cargo del Servicio de Impuestos Internos (IRS) y siguen reglas estrictas: antes de cualquier visita, se envía un aviso oficial por escrito. Las visitas sin anuncio previo son poco frecuentes y se limitan a casos específicos que requieren verificación directa.

¿Cómo son las visitas y qué deben saber las personas y familias?
Cuando el Gobierno envía agentes a un domicilio, solo determinados funcionarios están habilitados para hacerlo y deben portar credencial oficial.
Entre ellos se encuentran los agentes de ingresos, empleados civiles encargados de realizar auditorías y revisar registros financieros; las reuniones pueden darse en una oficina del IRS, en el hogar, en un negocio o con el contador autorizado.
Claves de servicio para identificar un contacto legítimo:
- Aviso previo: siempre hay una carta oficial antes de la visita.
- Durante la visita: el agente se identifica y explica el motivo; no cobra pagos en el lugar.
- Canales válidos: correo postal, llamadas autorizadas, correo electrónico o mensajes solo con consentimiento.
- Señales de estafa: el IRS no cobra por redes sociales, no acepta tarjetas regalo, no amenaza con fuerzas de seguridad o autoridades migratorias y no dirige a sitios que no sean IRS.gov.
Conocer estas pautas permite actuar a tiempo, evitar fraudes y reducir la posibilidad de que un caso escale a una visita presencial.













