

Una nueva especie de oruga carnívora fue hallada en Hawái por científicos de la Universidad de Hawái e Mānoa, quienes la apodaron “coleccionadora de huesos” por ser la única en el mundo que añade partes del cuerpo de insectos al estuche de seda en el que vive.
El estudio que la describe por primera vez fue publicado el 24 de abril de 2025 en la revista científica Science, donde se enfatiza en la rareza del descubrimiento: “A nivel mundial, las orugas depredadoras representan menos del 0,13 % de las casi 200.000 especies de polillas y mariposas”.
Cómo es la nueva y extraña especie de oruga hawaiana que hallaron los científicos
Este insecto es miembro de la familia de orugas hawaianas llamadas Fancy Case o Hyposmocoma. Se encuentra entre las pocas que son carnívoras y subsiste en las telarañas que se construyen dentro de cavidades rocosas o huecos de árboles.
Los expertos explican que su origen evolutivo se remonta a al menos seis millones de años atrás, lo que las ubica mucho antes de que incluso existieran las islas de Hawai como actualmente se las conoce. Esto indica que en el pasado pudieron haber estado presentes en una zona mucho más extensa, que hoy se encuentra bajo el océano.
Al momento del hallazgo, se concluyó que esta oruga se encuentra en peligro de extinción, dado que sólo fue vista en una zona de 15 kilómetros cuadrados de bosque, ubicada en la cordillera de Waiʻanae, en la isla de Oʻahu.

Por qué la oruga “coleccionadora de huesos” es tan extraña
Los expertos describen un extraño hábito que caracteriza a estas orugas: viven en telarañas donde quedan atrapados diferentes insectos y se alimentan de los cadáveres al encontrarlos, aunque también pueden comer a los insectos capturados por las arañas. El estudio describe que incluso son capaces de masticar los hilos de seda de la propia telaraña para alcanzar su comida.
“No solo son las únicas orugas en el mundo que decoran sus casas con partes del cuerpo, sino que, quizá más sorprendente aún, se ganan la vida colgadas alrededor de telarañas. Esto es algo que nunca imaginamos posible. Pero en Hawái, sucede”, explicó Dan Rubinoff, profesor de la universidad y coautor del estudio.
Como pueden comerse entre ellas, suele haber tan sólo una de estas orugas por telaraña.
Las orugas que decoran su hogar con partes de insectos
Los expertos pudieron divisar en el “hogar” de las orugas -sus estructuras de seda- restos de más de seis familias de insectos diferentes.
“Al decorar sus estuches portátiles de seda, las orugas son muy exigentes. Las partes del cuerpo se miden cuidadosamente para determinar su tamaño antes de que la oruga las añada a su colección”, aseguran los expertos.
El estudio enfatiza en la importancia de la “atención conservacionista” para preservar los ejemplares de esta especie extraña que, ahora sabemos, forma parte del ecosistema hawaiano.














