En esta noticia

Durante décadas, una pesada roca tuvo una función cotidiana en una granja de Michigan, Estados Unidos, mantener la puerta de un granero. Sin embargo, años más tarde, los científicos determinaron que el objeto tenía un origen mucho más extraordinario.

La pieza pesa 10,22 kilos y finalmente fue identificada como meteorito de hierro. El objeto recibió el nombre oficial de Edmore y fue clasificado científicamente dentro del grupo IIIAB.

La roca que fue utilizada durante décadas para trabar una puerta

La historia se remonta a 1939, cuando el meteorito habría caído en una granja ubicada cerca de Edmore, en el estado de Michigan.

Según la historia transmitida por los propietarios de la propiedad, el dueño original recuperó la roca y posteriormente comenzó a utilizarla como tope para mantener abierta la puerta de su granero.

El objeto permaneció allí durante décadas. Los propietarios posteriores de la granja conocían la particular historia de aquella pesada roca, pero no fue hasta muchos años después que decidieron llevarla ante especialistas para determinar su verdadera naturaleza.

El interés aumentó después de que otro meteorito cayera en Hamburg, Michigan, a comienzos de 2018. A partir de ese episodio, los propietarios reconocieron que la antigua roca podía tener valor científico y la llevaron a la Universidad Central de Michigan (Central Michigan University) para que fuera identificada.

¿Cómo descubrieron que la roca era un meteorito?

Una parte del objeto fue posteriormente enviada al Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian para realizar estudios que permitieran identificarlo y clasificarlo.

Los análisis determinaron que se trataba de un meteorito de hierro. La pieza completa pesa aproximadamente 10,22 kilos, tiene una forma aproximadamente triangular y mide alrededor de 17 por 20 por 23 centímetros.

La profesora Monaliza Sirbescu muestra el meteorito Edmore, una pieza de hierro de más de 10 kilos hallada en Michigan.Mackenzie Brockman / Central Michigan University

Los investigadores analizaron su composición y estructura interna mediante diferentes técnias. Entre los materiales identificados se encontraron kamacita, taenita y schreibersita, minerales característicos que permitieron estudiar la naturaleza del objeto.

Finalmente, los resultados permitieron clasificarlo como un meteorito de hierro perteneciente al grupo IIIAB.

El meteorito quedó registrado oficialmente bajo el nombre Edmore, en referencia a la localidad de Michigan asociada con su hallazgo.

El caso también fue presentado por investigadores de la Institución Smithsonian, la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y la Universidad Central de Michigan durante la 50ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria, celebrada en 2019.

Los investigadores destacaron que la historia demuestra que pueden existir meteoritos conservados durante años en propiedades o colecciones particulares sin que sus propietarios conozcan su verdadero valor científico.